Juan Manuel de Prada gana por segunda vez el Premio de la Crítica de CyL

Fallado este mediodía en Ávila en su decimocuarta edición. La obra premiada, la novela titulada 'El castillo de diamante'

El escritor Juan Manuel de Prada. Foto: Universidad Internacional Menéndez Pelayo

El escritor Juan Manuel de Prada, estrechamente vinculado a Zamora, donde pasó su niñez, y a la ciudad de Salamanca, ha obtenido por segunda vez el Premio de la Crítica de Castilla y León, fallado este mediodía en Ávila en su decimocuarta edición, con la novela titulada ‘El castillo de diamante’ (Espasa).

De Prada se ha impuesto a otros ocho finalistas entre los que figuraban José Jiménez Lozano, Gustavo Martín Garzo, Andrés Sorel o Elena Santiago.

La directora genera de Políticas Culturales de la Junta de Castilla y León, Mar Sancho, ha informado del fallo de este galardón que anualmente convoca el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua y que falla un jurado compuesto por profesores, críticos y periodistas.

Antes de desvelar el nombre, Sancho ha destacado la importancia de una convocatoria que “ha ido consolidando su prestigio” hasta convertirse en “uno de los más sólidos y reconocidos” dentro del ámbito literario.

Los nueve finalistas representaban una “diversidad de géneros” de los que ha resultado ganador Juan Manuel de Prada, estrechamente vinculado con la provincia de Zamora y la ciudad de Salamanca, que se ha convertido en el único autor que gana por segunda vez este premio, después de hacerlo en 2008 con “El séptimo velo”.

Uno de los miembros del jurado, el periodista Jesús Fonseca, ha explicado en una rueda de prensa que la obra “es probablemente la mejor novela que ha escrito Juan Manuel de Prada”.

Esta afirmación la ha realizado tras ensalzar a un autor que a su juicio “dice siempre más de lo que dice”, y que “tiene sobre todo una capacidad que pocos escritores de España tienen para escribir una novela histórica que se lee como si se estuviera leyendo una novela de rabiosa actualidad”.

De Prada ha novelado una ficción protagonizada por la princesa de Éboli -Ana de Mendoza de la Cerda- y Santa Teresa de Jesús, llenando con imaginación los vacíos de los estudios en un relato que abarca desde el género de caballerías hasta lo divino e incluso la picaresca.

En este contexto, Fonseca resaltado la “valentía y rebeldía para no convertirlo en un aparato de agitación”, algo que a su juicio resulta “admirable”, ya que “sólo él tiene esa capacidad para aupar la vida desde lo más frágil, desde lo más humano, pero a la vez desde lo más divino”.

“Ha hecho una tarea de investigación profunda, ha sido capaz de urdir esta trama desde la realidad actual y de acercarla a lo que está pasando”, ha argumentado el periodista, quien también ha resaltado la capacidad que tiene el autor para hablar “de verdades eternas” partiendo de la “fragilidad humana”.

Otro de los miembros del jurado, Nicolás Miñambres, ha subrayado las “relaciones históricas y personales entre dos personajes femeninos de los siglos XVI en tiempos de Felipe II”.

Para Miñambres, ha supuesto una sorpresa por la “extraordinaria humanización del paisaje”, por encima de “ciertas concomitancias y conductas religiosas atribuidas de forma inconsciente a Santa Teresa”.

A su juicio, De Prada presenta a la mística abulense como una mujer “extraordinaria, valiente, en contacto con el paisaje, con las fundaciones y, sobre todo, con las monjas”.

Todos estos elementos reunidos hacen de “El castillo de diamante” una novela “extraordinaria” en la que “no existe una santificación gratuita de Santa Teresa”, que desde su punto de vista aparece “como una mujer de arriba abajo y de rompe y rasga”.

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