Detenido en Valladolid tras caer una red de pedofilia por Whatsapp

El vallisoletano es un varón de 35 años, vecino de Huerta del Rey

Imagen de la Operación llevada a cabo por la Policía Nacional.

Un vecino de Valladolid ha sido detenido en una operación llevada a cabo por la Policía Nacional que ha desmantelado la mayor red internacional de distribución de pornografía infantil a través de WhatsApp, en el marco de la ‘Operación Tantalio’, en la que se han analizado ni más ni menos que 96 grupos de la aplicación de mensajería y que finalizado con la detención de 39 personas, 17 de ellas de España.

El vallisoletano, se trata de un varón de 35 años, vecino del barrio de Huerta del Rey, quien fue detenido el pasado día 28 de marzo tras un registro practicado en su domicilio. En el transcurso del mismo, la policía se incautó de dos discos duros y de un CD con 3.000 imágenes entre archivos y vídeos con pornografía infantil que compartía y distribuía a través de WhatsApp. El citado individuo, que carece de antecedentes penales, quedó en libertad con cargos tras prestar declaración judicial.

Los grupos de WhatsApp fueron creados e integrados por usuarios de 18 países de Europa, Centroamérica y Sudamérica con una temática exclusivamente pedófila. Entre los 17 detenidos en España también figuran dos varones que trabajaban en servicios sociales de diferentes ayuntamientos, sobre todo, con temas de carácter deportivo con menores de edad, en Hueva y Málaga.

De este modo, otras seis personas han sido arrestadas en Colombia, cuatro en Italia, dos en Alemania, tres en Bolivia, dos en Costa Rica, dos en Paraguay, una en Chile, una en El Salvador y una en Portugal. En España territorio nacional, la UIT se coordinó con 14 plantillas distribuidas por toda España -Alicante, Almería, Badajoz, Barcelona, Granada, Jaén, Lugo, Málaga, Huelva, Santa Cruz de Tenerife, Sevilla, Valencia, Valladolid y Zaragoza-.

En una rueda de prensa ofrecida este martes 18 de abril en Madrid, el comisario jefe de la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional, Rafael Pérez, ha explicado que la investigación se inició en junio de 2016 y en el marco de la misma se han estudiado más 360.000 archivos multimedia protagonizados por menores de entre dos o tres meses y 8 años. “Son imágenes denigrantes para la dignidad humana. Hay una exhibición de un esfuerzo físico y sexual hacia los menores que pone los pelos de punta”, ha señalado.

El comisario jefe de la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional ha precisado que en España se han realizado 19 registros domiciliarios en los que se ha intervenido 23 teléfonos móviles, siete ordenadores portátiles, una tablet, tres cámaras de fotos, diez discos duros externos, diez pendrives, nueve tarjetas SD de gran capacidad de almacenamiento y 64 DVD.

En este sentido, Pérez ha añadido que en un registro practicado en la localidad de Lugo se halló “diferente material manuscrito” –alguno de ellos con más de veinte años de antigüedad– con una relación de edades, nombres, correos electrónicos y direcciones físicas donde se quedaba con los menores de edad, algunos de estos datos fechan de hace más de veinte años.

“Había realizado sexo con ellos a través de una contraprestación económica”, ha agregado, para después añadir que aún está por determinar si compartía los encuentros a través de WhatsApp ya que las autoridades están pendientes de la autorización judicial para el volcado definitivo de todos los archivos multimedia incautados.

Las autoridades no han podido contactar con las víctimas de los abusos debido a que los 136 investigados son usuarios o distribuidores. “En ningún caso hemos detectado que se hayan producido vídeos de carácter pedófilo y pornográfico aquí, en nuestro país”, ha asegurado el comisario jefe.

Respecto al perfil de los detenidos en España, Pérez ha aclarado que más de la mitad de los 17 varones arrestados tienen una media de edad de 40 años, aunque uno de ellos tiene 71 años. Además, la mayoría están en paro y viven en su mayor parte con sus padres, salvo tres o cuatro detenidos que viven “con una pareja estable”. “No hay un estereotipo de perfil idéntico para todo ellos”, ha subrayado. Además, tres de ellos tienen antecedentes.

El comisario jefe ha apuntado que hay tres personas que han ingresado en prisión, mientras que sobre el resto se han decretado medidas cautelares, como por ejemplo de alejamiento o presencia en los centros en el caso de los detenidos que trabajaban con menores en actividades deportivas.

Sobre la colaboración por parte de WhatsApp, Pérez ha asegurado que la Policía tiene “medios” y “grandes profesionales” para intentar combatir estos delitos, pero ha alertado de que “uno de los problemas” con los que se encuentran “de forma frontal” es la cooperación de las compañías de redes sociales, sometidas a la legislación de su país de origen. “Cualquier requerimiento que haga una autoridad judicial hacia ese país o se hace vía comisión rogatoria o queda en una vía muerta”, ha remachado.

Desarrollo de la investigación 

La investigación fue iniciada en junio de 2016 por la Unidad de Investigación Tecnológica a raíz de la detección de un enlace en la red TOR (The Onion Router) –conjunto de servidores que permite la anonimización de la IP de los usuarios– donde se invitaba a participar en un grupo de chat para intercambiar pornografía infantil.

La Policía ha aclarado que esta URL redirigía a un repositorio en el cual se facilitaban las instrucciones de acceso, a través de redes anónimas, a una comunidad de pedófilos existente en un servicio de mensajería instantánea. De esta forma, con las primeras gestiones se detectó la existencia de un número elevado de enlaces de invitación a grupos ubicados en WhatsApp, abiertos a todos los usuarios.

Así, los investigadores verificaron que en estos chat se intercambiaban todo tipo de archivos multimedia con contenidos relacionados con la explotación sexual infantil, e incluían, en muchos de ellos, enlaces de descarga al espacio virtual que los albergaba. Además los administradores habían establecido criterios para la admisión y expulsión de sus miembros así como la moderación de los contenidos accesibles, incluso utilizaban una terminología especifica habitual en ambientes pedófilos.

Por su parte, el inspector de Policía Ángel Sánchez ha detallado que el acceso a estos grupos de WhatsApp era “totalmente libre, sin ningún tipo de requisito previo”. Así, ha destacado que “muchos” de los usuarios visionan los contenidos, pero no los distribuyen. Uno de los 96 grupos estaba administrado por una persona desde Barcelona.

Sánchez ha insistido en que quienes compartían materiales de pornografía “subían archivos con suficiente entidad y número razonable”. “Más de cinco o seis vídeos. No se trata de una equivocación o algo casual”, ha recalcado, mientras que el comisario jefe ha detallado algunos nombres de los grupos de WhatsApp como ‘Porno extremo y zoofilia’ o ‘Pedofilia’, entre otros.

Como ha indicado Pérez, se trata de una operación pionera iniciada por la Unidad de Investigación Tecnológica (UIT) de la Policía Nacional y coordinada por Europol e Interpol, así como la primera acción internacional conjunta contra la pornografía infantil en la Unión Europea, coordinada a través del Grupo de Acción Contra el Cibercrimen (JCAT), a través del Centro Europeo de la Criminalidad (EC3) radicado en La Haya.

No hay comentarios

Dejar respuesta