López Serrano recuerda a los que sufren en el Ofrecimiento

Ofrece a la Virgen de la Vera Cruz el dolor de migrantes, enfermos, ancianos y los 'sin techo'

López Serrano en el acto (Foto: Europa Press).

El profesor y escritor valenciano Antonio José López Serrano ha puesto a los pies de la Reina del Dolor los padecimientos de los migrantes, los enfermos, los ancianos, los docentes y los padres que han perdido a algún hijo. Así lo ha trasladado en el Ofrecimiento de los Dolores de Valladolid a la Santísima Virgen de la Vera Cruz, este Sábado Santo.

Han sido los principales destinatarios del recuerdo emocionado del oferente elegido este año por la Cofradía de la Vera Cruz para un rito que desde hace un siglo se viene celebrando y que, como todos los años, se ha desarrollado en la iglesia del mismo nombre, abarrotada, durante un acto presidido por el cardenal arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez.

En su alocución, López Serrano, recogiendo el testigo dejado por su predecesor en el rito, el general jefe de la IV Subinspección del Ejército de Tierra, Manuel Ángel Gorgojo Recio, ha aprovechado para, en primer lugar, ofrecer a la Virgen de la Vera Cruz el dolor de los que se vieron obligados a emigrar y de los que vinieron de lejos, “punta de lanza de una tierra inhóspita que les vio nacer”.

“Nuestros emigrantes también se fueron con el alma rota”, ha recordado López Serrano, quien por ello se ha erigido en portavoz de todos ellos con el propósito de “recoger sus voces para ponerlas como ofrenda a tus pies”. En el acto conmemorativo de la proclamación de la Santísima Virgen como Reina del Dolor también han tenido un recuerdo emotivo para los “ancianos en soledad” y unos pueblos que “envejecen y donde ya no queda nadie para tocar las campanas ni para calentar la iglesia. Cuántos mayores en residencias se duelen un día tras otro sin la visita de sus hijos o de sus nietos. No faltes Madre a los días postreros de su espera”.

La ofrenda de los dolores ha tenido igualmente espacio para los enfermos y sus familias que sufren. “¡Qué duro es contemplar a los nuestros cuando pierden la cabeza o son desahuciados. Lleva madre la enfermedad de nuestros hijos y nuestros padres a los pies de tu hijo!”, ha implorado el hoy profesor del IES González Allende de Toro (Zamora) y con gran experiencia en la materia, ha recordado, desde su colaboración, durante su juventud, con la Fraternidad de Enfermos y Minusválidos.

Precisamente, su vocación como profesor, posterior a la sacerdotal de la que renunció finalmente, le ha llevado también ha ofrecer a la Virgen de la Vera Cruz el dolor de los maestros, “quienes practican la misericordia del día a día en su oficio de enseñar al que no sabe” y cuya labor ha ensalzado por las dificultades que entraña.

“Cuántas familias llegan pidiendo el milagro de que eduquemos a hijos que han vivido sin el ejemplo dichoso de sus padres. Cuánta dificultad añadida en una sociedad que cuando más libre se ve más esclavitud la alcanza”, ha sentenciado, para, acto seguido, ofrecer el dolor de aquellos que en Valladolid hoy no tienen cama ni hogar, “gentes con estudios y familia que lo perdieron todo con una crisis que ha abierto un precipicio bajo sus pies”.

Ante ello, el oferente ha pedido a la Virgen que haga de su iglesia “un hogar para los dolientes en el que se repartan el pan y el vino”. El ofrecimiento, al que ha puesto el broche el cardenal arzobispo, Ricardo Blázquez, ha concluido con el dolor participado a la Virgen de la Vera Cruz de los padres que vieron morir a algún hijo, “como tú, Madre. Que las lágrimas nuestras se unan a las tuyas como la Esgueva se une al Pisuerga para que vayan a dar al gran caudal de los ríos y descanse en el mar”, ha concluido López Serrano.

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