Buscan mejorar la recuperación del cáncer de mama con ejercicio físico

El programa "pionero" lo pilota el Centro Regional de Medicina Deportiva con la colaboración del servicio de Oncología del Hospital Clínico de Valladolid

Melchor Andrés Puertas (Foto: Europa Press).

El Centro Regional de Medicina Deportiva (Ceremede), situado en Valladolid, con la colaboración del servicio de Oncología del Hospital Clínico, está desarrollando un programa del Sacyl que busca mejorar la recuperación de pacientes en tratamiento por cáncer de mama a través de la prescripción médica de ejercicio físico.

Este programa piloto se aplicará a 60 pacientes y se desarrolla es de “trabajo mixto aeróbico-muscular”, puntualiza el director del Ceremede, Melchor Andrés Puertas, a Europa Press. “El ejercicio físico posee un claro efecto beneficioso en la prevención de múltiples patologías y entre ellas muchos tipos de neoplasias, pero además es una herramienta muy útil en muchos estadios de la enfermedad, reduciendo la aparición de complicaciones y los efectos secundarios ligados al tratamiento”, ha continuado.

Andrés Puertas reconoce que el ejercicio físico mejora “de forma clara” los aspectos psicológicos ligados a la enfermedad, así como el “vigor”, y el “grado de funcionalidad” de las personas con patologías crónicas y “funcionamiento” de los sistemas cardiovascular, respiratorio, muscular e inmunológico.

El director del Centro Regional de Medicina Deportiva aclara, en este punto, que la prescripción de ejercicio físico debe entenderse como una “herramienta terapéutica”, que al igual que la prescripción de medicamentos debe contemplar una “dosis” (intensidad), “periodicidad” y “duración” supeditados a la situación clínica y a los condicionantes individuales de cada persona. “Igualmente se deberá tener en cuenta sus contraindicaciones y efectos secundarios”, explica para hacer hincapié que es una labor que solo un “médico” puede llevar a cabo.

“Deberá hacerse bajo la responsabilidad de un médico, que con el conocimiento de la fisiología del ejercicio y de la propia patología del paciente estará en condiciones de prescribir el remedio más adecuado”, ha recalcado. Antes de prescribir es necesaria una “evaluación pormenorizada” de la situación clínica de las pacientes y también de su condición física para lo que se somete a las pacientes a “anamnesis”, “exploración” y una “batería” de pruebas que permitirá conocer la capacidad aeróbica, fuerza y demás parámetros de las pacientes que se van a someter a este programa.

Además, Andrés Puertas reconoce que es “importante” que las técnicas de trabajo físico que se deberán ejercitar se realicen de forma “adecuada”, por lo que el equipo del Ceremede, compuesto por médicos, fisioterapeutas y personal de enfermería ha elaborado “material didáctico” (video y tabla de ejercicios) que está disponible en el Portal de Salud de la Junta de Castilla y León.

Con este material se desarrolla una actividad formativa previa al inicio del programa de ejercicio físico impartida por la enfermeras del Ceremede. Una vez iniciado el programa se realizan controles periódicos para evaluar el grado de seguimiento así como las incidencias que puedan producirse –tolerancia, dolores, fatiga– y que puedan “aconsejar modificar” la pauta recomendada inicialmente. Finalmente a los seis meses se volverá a realizar una nueva evaluación que permitirá ver los resultados conseguidos con respecto a la situación de partida.

“Evidentemente el objetivo no es que el programa se desarrolle sólo en estos seis meses, sino conseguir que las pacientes se adapten a este estilo de vida y mantengan la actividad física como una parte de su rutina diaria, siempre bajo el control de su médico que podrá modificar la dosis de ejercicio según el estadio evolutivo de la paciente”, mantiene el director del Ceremede.

Oncológico

Desde el punto de vista oncológico, el proyecto es “beneficioso” desde una doble vertiente, explica a Europa Press el médico adjunto al Serivico de Oncología del Clínico, Diego Soto de Prado. “Se ha demostrado, a través de varios estudios, que una dieta baja en grasas y el ejercicio físico regular disminuye la recaída”, señala el doctor que añade que el deporte, bajo prescripción médica, amortigua la “toxicidad” de los tratamientos a los que son expuestas las pacientes.

Las pacientes que se están seleccionando para este programa son mujeres que han sido operadas de cáncer de mama y con tratamiento preventivo “hormonal”, añade Soto de Prado, que incide que, al margen de los beneficios médicos, el proyecto genera también mejora en el “estado de ánimo” de las personas que van a someter a este tipo de programa ya que generan “hábitos saludables” que van a perdurar a lo largo de su vida.

Atención primaria

El Centro Regional de Medicina Deportiva trata de extender su “experiencia” y “conocimientos” en esta materia a otros centros asistenciales con colaboraciones “puntuales” en la asistencia a pacientes con diferentes patologías crónicas y especialmente en el “diseño” y “desarrollo” de protocolos y guías asistenciales que “faciliten” la implantación de la prescripción de ejercicio físico en las consultas de Atención Primaria.

En esta línea se imparten en el Ceremede cursos de prescripción dirigidos a médicos y personal de enfermería de los centros de la Gerencia Regional de Salud y se ha elaborado una guía disponible en el Portal de Salud de la Consejería de Sanidad.

No hay comentarios

Dejar respuesta