Ratificada la condena para el atracador de un supermercado en Zaratán

Cuatro años y medio de prisión

La Guardia Civil con el detenido. (Foto: Guardia Civil).

La Audiencia de Valladolid ha ratificado la condena de cuatro años y medio de cárcel impuesta a J.A.P.P, frente a los seis que pedía el fiscal y la absolución interesada por la defensa, como autor del atraco a punta de pistola el pasado mes de marzo en un ‘súper’ de Zaratán, localidad de la que es vecino.

En su fallo, la Audiencia provincial desestima así el recurso del condenado y confirma en todos sus extremos la sentencia anterior dictada por el Juzgado de lo Penal número 4, según la cual se considera al procesado, de 41 años, autor de un delito de robo con intimidación y uso de arma, con la agravante de reincidencia y la atenuante de grave adicción, y de otro de tenencia ilícita de armas, por los que ha sido condenado a tres años, seis meses y un día de privación de libertad por el primero y a otro año más por el segundo, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

A su vez, el atracador deberá indemnizar al establecimiento ‘La Ronda’, sito en el número 5 de la plaza del mismo nombre de Zaratán, con 908,67 euros.

Durante el juicio, J.A.P.P. negó los hechos que se produjeron el pasado día 24 de marzo en el referido supermercado donde se hizo con un botín de 908 euros.

En su versión exculpatoria, el condenado explicó que la noche anterior al atraco salió “de fiesta” por bares de Laguna de Duero y por la mañana en Zaratán. Luego, en torno a las 11.30 horas, sostuvo que se durmió en el sofá de su vivienda junto a su perro porque se encontraba bebido.

A lo largo de la vista declararon las personas que se encontraban en el establecimiento durante el atraco, si bien sólo fue reconocido “al cien por cien” por la hija de la propietaria, mientras que otra mujer familiar de ésta y un hombre que se encaró con él y le golpeó con un espray de nata –lo que le hizo perder el arma al autor– no le reconocieron como el individuo que perpetró los hechos.

Otro testigo que se encontraba fuera del súper y al que el atracador lanzó a la cara la media con la que cubría su rostro tampoco le identificó al cien por cien.

Por su parte, algunos testigos situaron al acusado, junto a otras dos personas, en bares de la localidad por la mañana, lo que coincide con la versión de J.A.P.P.

Frente a la versión del acusado, el fiscal mantuvo que que éste fue la persona que, tras colocarse en la cabeza una media que se rompió y dejó semidescubierto su rostro, esgrimió el día de autos una pistola semiautomática plateada en perfecto uso con la que conminó a la cajera del local para que le diera el contenido de la registradora.

Desarmado con un espray de nata

Una vez obtenido el botín, el atracador amenazó a los clientes que guardaban cola para que le dieran cuanto llevaban, si bien uno de ellos forcejeó con él y le golpeó en la cabeza con un espray de nata. En ese forcejeo, el delincuente perdió la pistola y se vio obligado a huir del establecimiento sin poder recuperar el arma, que quedó en el escenario de los hechos.

En su huída, arrojó además una media, una manopla y las zapatillas deportivas que portaba en el momento del incidente, que fueron recogidas para su posterior análisis por los agentes de la Guardia Civil de Valladolid.

Absuelto en un juicio anterior

El procesado ya ocupó el banquillo del Juzgado de lo Penal número 3 de Valladolid a mediados de 2015 por otro atraco perpetrado el 10 de julio de 2013 en una sucursal de Banco Ceiss en Zaratán, donde un hombre armado con un cuchillo y con la cara cubierta se hizo con un botín de 1.056 euros para luego huir en bicicleta.

Sin embargo, en aquella ocasión el juzgador dictó sentencia absolutoria por entender que las pesquisas de la Guardia Civil se acometieron desde el “pre-juicio”.

De hecho, el juez parafraseó la mítica película ‘Casablanca’ cuando advirtió de que la actuación policial se inició llevando a cabo la máxima de “detengan a los sospechosos habituales”.

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