Las obras de la CL-602 avanzan a buen ritmo

Son 19 kilómetros que conectan Olmedo, Pedrajas de San Esteban e Íscar con el límite de Segovia

Trillo junto a los alcaldes de Olmedo, Pedrajas e Íscar.

Pablo Trillo, delegado territorial de la Junta de Castilla y León, ha visitado este martes las obras de la CL-602 que une Olmedo, Pedrajas de San Esteban e Íscar con el límite de Segovia. Son en total 19 kilómetros de asfalto que comenzaron a arreglarse a finales de septiembre y en los que ya se encuentra prácticamente finalizada la extensión de las capas de base e intermedia, por lo que el ritmo de trabajo permitirá que las obras finalicen a primeros de noviembre, tras extender la capa de rodadura.

Las obras cuentan con un presupuesto de 2.252.615 euros, invertidos por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, y tienen por objeto la renovación, refuerzo y sustitución del firme.

“Estamos ante una intervención que la Junta ha considerado muy necesaria, debido al gran volumen de tráfico que tiene esta carretera, que conecta localidades de gran importancia de la provincia de Valladolid con la provincia de Segovia, y en la que además se va a contribuir a una mejora de la sostenibilidad”, ha afirmado Pablo Trillo durante la visita a los trabajos de mejora.

La carretera CL-602, que pertenece a la Red Básica de Castilla y León, se extiende desde Toro hasta Cuéllar y atraviesa todo el sur de la provincia de Valladolid, incluyendo el paso por Medina del Campo.

La extensión de un asfalto más seguro y ecológico en este tramo de carretera ha sido uno de los aspectos resaltados en la vista a las obras realizada hoy por el delegado territorial de la Junta, Pablo Trillo, en la que también han participado los alcaldes de Íscar, Luis Mª Martín; Pedrajas de San Esteban, Alfonso Romo, y Olmedo, Alfonso Centeno, junto a técnicos de carreteras de la Junta y la empresa adjudicataria.

Las actuaciones consisten en un refuerzo del firme con mezcla bituminosa en caliente, a extender en dos o tres capas, sobre una calzada de nueve metros de anchura, con carriles de 3,50 metros, y arcenes pavimentados de un metro, excepto en la variante de Íscar, en la que los arcenes existentes son de 1,50 metros, resultando la anchura de calzada de diez metros. La travesía de Pedrajas de San Esteban y las intersecciones compuestas por glorietas o semiglorietas se refuerzan con cinco centímetros.

Una de las características de esta intervención es la mezcla bituminosa que se extenderá en la capa de rodadura. Se empleará betún mejorado con polvo de caucho procedente de neumáticos fuera de uso, una solución que trata de combinar la optimización medioambiental, técnica y económica del proyecto. Los estudios realizados en esta materia han demostrado que este tipo de mezclas bituminosas presentan una mejor resistencia a la fatiga y al agrietamiento, beneficios acompañados de una disminución del ruido, así como ayudas para los conductores, con mejor visibilidad con lluvia. De igual modo, este compuesto presenta una mayor durabilidad respecto a otros tipos de asfalto.

No hay comentarios

Dejar respuesta