El PSOE propone declarar “grupo non grato” a Lactalis

Buscará el apoyo de los grupos en el próximo Pleno municipal que se celebrará a principios de diciembre.

Puente en una imagen de archivo durante una manifestación contra el cierre de Lauki.

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, ha explicado este martes que el Grupo Municipal Socialista ha propuesto a los otros partidos con representación en el Ayuntamiento de la ciudad declarar en el próximo Pleno, a primeros de diciembre, a Lactalis como “grupo empresarial non grato” en la ciudad después del cierre de la fábrica de Lauki y de haberse desentendido de las ofertas presentadas para la compra de la planta.

En declaraciones recogidas por Europa Press, Óscar Puente ha explicado que su objetivo es que la ciudad de Valladolid sepa “qué es lo que ha hecho esta empresa, qué productos comercializa” y se pueda “defender” los intereses de Valladolid ante las políticas empresariales “lamentables” de Lactalis. Así, ha manifestado que espera que los grupos políticos apoyen la propuesta, al tiempo que ha recordado que el PP ya presentó una moción para reprobar a la empresa francesa en octubre, pero se retiró para dar tiempo a una hipotética venta de la planta.

Sin embargo, la ausencia de Lactalis en la reunión a la que la había convocado la Fundación Anclaje para abordar la propuesta de vender la antigua fábrica vallisoletana –cerrada el pasado 30 de septiembre– a una empresa del sector lácteo, ha llevado a Puente ha confirmar que el grupo francés no ha tenido “intención real de vender” y ha “tomado el pelo a los trabajadores, a las instituciones, a los sindicatos y a la Fundación Anclaje”.

Por ello, ha añadido, el PSOE ha trasladado ya la propuesta a los grupos políticos del Ayuntamiento para declarar a Lactalis, en el próximo Pleno municipal, como “grupo empresarial non grato”, y dejar claro que la ciudad no quiere “empresas que llevan a cabo estas prácticas depredadoras”.

El primer edil ha apuntado que desconoce si alguna vez “en la historia”, en otra ciudad, se ha producido una declaración institucional de este tipo, pero ha subrayado que es, “como mínimo”, una reivindicación de una ciudad a favor de “su actividad, su gente, sus ciudadanos, sus trabajadores” y una declaración de intenciones respecto a qué tipo de industrias y de empresas quiere la ciudad.

“No podemos ir a un modelo económico de esta clase”, ha aseverado Puente, que ha negado que esto se relacione con “el proteccionismo de Donald Trump“, sino que supone estar en contra de “este tipo de empresas” que aplican “prácticas lamentables que ponen por encima de cualquier cosa la maximización de beneficios” y apostar por una industrialización, “con compromiso social”.

Puente ha detallado que Lactalis compró la fábrica de Lauki, que en su opinión “funcionaba magníficamente en Valladolid desde hace 60 años”, obtuvieron unos beneficios de “3,6 millones de euros cada año” y al final la han cerrado, “concentran la producción en otras plantas, acaparan cuota de mercado y siembran la inactividad y los problemas laborales muy serios”, como ha sucedido en Valladolid.

Este grupo, como ha apuntado, ha acaparado ya “el 40 por ciento del mercado europeo a base de este tipo de prácticas” después de comprar y cerrar factorías en “Valencia, en Sevilla y ahora en Valladolid”, mientras las condiciones para sus trabajadores “cada vez son peores”.

Pretendían “maximizar el beneficio”

“Nadie le ha dicho que no cerrara la planta, pero al menos se le pidió que lo vendiera a alguna de las empresas interesadas, tanto del sector lácteo como de fuera”, ha recordado el alcalde, que ha añadido que Lactalis se ha negado a escuchar ofertas porque “lo único que pretendía era maximizar el beneficio”, para lo cual ha dejado “a unos trabajadores en la calle, a otros en la situación de abandonar su casa para irse a 200, 400 u 800 kilómetros de distancia, dejar a su familia y a sus hijos, y trabajar con un sueldo muy bajo y teniéndose que alquilar una vivienda”.

De hecho, el alcalde ha asegurado que él mantuvo conversaciones “directamente” con una empresa alemana que quería comprar la fábrica de Lauki para reconvertir la actividad, pero el grupo galo “ha tomado el pelo a esta empresa”, en una actuación que ha calificado de “lamentable” y que ha afirmado que puede demostrar.

Por todo ello, ha considerado que esta declaración puede ser importante para el caso de Dulciora, la otra fábrica vallisoletana cuya matriz –la americana Mondelez– anunció su cierre para el próximo año. “Las empresas están muy despreocupadas por su reputación social y es importante que vean que no se pueda actuar así, las empresas deben preocuparse por su imagen y por su reputación social”, ha subrayado.

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