Agustinas y San José ganan la Copa Colegial

Los dos derrotaron a San Agustín en su campo ante quinientas personas

Las jugadoras de Agustinas celebran la victoria.

Este viernes se jugó la final de la Copa Colegial de Valladolid. En un pabellón de San Agustín caliente, con los aficionados con los nervios a flor de piel, Agustinas en categoría femenina y San José en categoría masculina se alzaron con el trofeo de la Copa Colegial de Valladolid ganando a San Agustín, equipo que tanto en chicas como en chicos a pesar del calor de su público no se pudo llevar ninguna victoria.

San Agustín-Agustinas (22-64)

En la final femenina no hubo color. El equipo de Agustinas apuntaba desde el primer momento del campeonato para revalidar su trofeo de campeonas de la Copa Colegial y no iban a permitir que nadie se pusiera en su camino. Lideradas por Andrea Cueva, la MVP del torneo Agustinas se despegaría desde el primer momento con un vendaval de juego ofensivo y una buena colocación defensiva.

La sensación de orden que transmitían al jugar, de saber lo que están haciendo fue una constante durante todo el partido. Se aprovechaban de su mayor físico, robaban el balón y contraataque fácil, así una y otra, un equipo con el piloto automático que arrollaba al control del ritmo del partido.

Ese juego que las chicas de Agustinas se sabían de memoria, tónica que cumplieron en la semifinal también, se basaba en un primer cuarto arrollador, un segundo cuarto con un pelín de potencia, un tercer cuarto relajado y en el último cuarto el golpe final. El primer cuarto acabó con un 6-20, y cómo jugadoras con capacidades totales sobre el ritmo de juego, las de Agustinas siguieron su manual de instrucciones y bajaron un poquito el pistón de velocidad en el segundo cuarto, llegando a quedar 8-30 frente a un San Agustín con buena voluntad pero incapaz de seguirlas el ritmo.

A la salida del vestuario San Agustín intentó cambiar la mecánica del partido. En una gallardía propia de su animador, un gladiador, el cual hizo las delicias de los espectadores animando sin parar a los locales durante toda la tarde, consiguieron unos primeros puntos para intentar entrar en el partido. Pero de nuevo, el poder de Agustinas salió, a pesar de que en los tiros libres recibían la presión del público, el cual estuvo al máximo con San Agustín toda la tarde, pudieron controlar los nervios y seguir aumentando distancia.

En los últimos minutos de este cuarto y el siguiente además San Agustín probó la defensa a todo el campo con la que consiguieron ganar las semifinales en sus carnes. A la salida de cada balón todo eran brazos con los que costaba sacar el balón. Una vez ya en campo de ataque se apreciaban algunas diferencias entre ambos equipos. Las locales se veían más cansadas y forzadas por el resultado adverso y la presión a todo el campo mientras que Agustinas jugaban cómodamente en la zona rival. Partido sobresaliente en su conjunto para Agustinas para   revalidar el liderazgo.

San Agustín-San José (36-46)

La caldera en la que se había convertido el pabellón local subió su ebullición en la final masculina. Esta pasión se trasladó al partido, un partido duro y bronco dónde para conseguir cada canasta había que sudar la gota gorda y en el que las intervenciones de los árbitros eran reclamadas por sectores de la grada afectados. San José tuvo el factor diferencial en una mayor puntería, una mayor capacidad con la que pusieron los primeros puntos por delante, un 0-7, a base de tiros lejanos. San Agustín no se quedó atrás y le consiguió responder acercándose en el marcador hasta el 7-11 de final del primer cuarto.

Era un partido dónde las fundamentos defensivos mejorarían a los ofensivos, un partido para amantes del baloncesto capaces de ver la belleza del juego en la colocación de las defensas, los tiros peleados hasta el último segundo del ataque, o las luchas por los rebotes, una contaste durante todo el partido. Aunque San José quiso sacar distancia de San Agustín antes del descanso pero los gladiadores locales les impedían romper el partido, dejando el resultado 17-21 favorable a San José en el descanso.

El tercer cuarto comenzaría a decantar el duelo para San José, que con una mayor puntería conseguiría adelantarse poco a poco en el marcador hasta superar la brecha mental de los diez puntos sobradamente. Pero San Agustín quería pelear hasta el final, la grada se levantaría de una forma atronadora para gritar ¡Sí se puede!, para darle fuerzas, para demostrar que se podía. Y en una pequeña parte se pudo, consiguieron reengancharse al partido para acabar perdiendo sólo de diez puntos al final del tercer cuarto en un resultado de 25-35.

San Agustín no quiso parar en la racha que había entrado. Demostrando sus buenas dotes en el baloncesto el equipo local iría reduciendo la distancia hasta quedarse casi en la puntita la remontada, en cuatro puntos en su momento más álgido. Hubo un momento al que San José le entró miedo y empezó a jugar para no perder en vez de para ganar, dinámica para nada efectiva.

Las espadas estaban en alto para los pocos minutos que quedaban y cómo en todos los partidos en los que se está tan igualado, un detalle cambia un partido. Una precipitación en un ataque de San Agustín llevó a un tiro defectuoso que fue rápidamente recogido por San José que vio en él la oportunidad de liberarse de la trampa que le estaba poniendo San Agustín. Gracias a la moral que les insufló, los de San José consiguieron alzarse con la victoria para suceder a San Agustín en su propia casa cómo campeones de la Copa Colegial de Valladolid masculina de 2017.

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