El Real Valladolid se estanca y empata ante Almería sin goles

Los de Paco Herrera no lograron marcar en un partido frío en Zorrilla

Un lance del partido (Foto: Real Valladolid).

El Real Valladolid no ha sido capaz de pasar del empate sin goles este sábado en Zorrilla ante el Almería, en un partido flojo y frío en el que los de Paco Herrera se mostraron impotentes ante un rival que tampoco hizo méritos para llevarse la victoria.

El Real Valladolid se replegó en su parcela y el Almería tocó y tocó en zonas intrascendentes del campo hasta que perdía el balón cerca de la portería vallisoletana. A partir de ahí, con muchos metros por delante, el Pucela no pudo llegar al arco contrario. Además, en las disputas individuales no robaba el balón, cuando lo conseguía apenas tenía jugadores por delante del esférico y no surgía la contra, ni los puntas aguantaban el esférico en los balones largos para permitir el despliegue.

Cuando le tocó organizar el juego, el Pucela se ahogó. Sin conexión con el centro del campo, como el pasado fin de semana ante el Numancia, abusó de balones en largo del que no sacó rédito alguno. El Almería dio la impresión de conformarse siempre con el empate y no tuvo más argumentos que mover el balón sin exponerlo y sin profundidad alguna, y cuando llegó a la línea de fondo sus centros fueron secados por la zaga blanquivioleta.

Por eso y porque Raúl de Tomás y Álex López desperdiciaron dos ocasiones clarísimas, el partido acabó sin goles. El Pucela tiene una gran virtud: no necesita jugar bien ni tener mucha posesión para fabricar un par de oportunidades “infallables”. Ocurrió en Soria y se repitió ante el Almería.

La tuvo Raúl de Tomás en el minuto 15, cuando estrelló a bocajarro contra Casto un remate a centro perfecto de Balbi, el mejor asistente del Real Valladolid desde el lateral izquierdo, y la tuvo Álex López, al cabecear alto otro envío medido de Balbi, ya en el minuto 85; el centrocampista llegó desde atrás libre de marca, pero no pudo precisar su testarazo, que se fue por encima del larguero.

El partido tuvo dos expulsiones, pero como fueron seguidas una de la otra, se quedaron en anécdota. Mata vio el camino de los vestuarios por dos amarillas en el minuto 63 y el almeriense Diamanka le acompañó cuatro minutos después.

Con 20 jugadores en el campo tampoco aparecieron más espacios hasta que en los últimos cinco minutos el partido se convirtió en el típico correcalles, en un tiro al aire en el que lo mismo pudo ganar el Pucela que el Almería, porque en el minuto 90 tuvo su ocasión por medio de Quique, que pegó mal el balón con la zurda cuando estaba solo contra Becerra.

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