El Salvador cierra heridas logrando su mayor victoria en competición europea

Se impuso por un contundente 57-8 al Dendermonde belga.

Imagen de un partido anteior del Salvador. Fotografía: JL Useros.

Podría decirse que lo vivido en esta tarde de otoño en Pepe Rojo fue la vuelta soñada a una competición europea, pero es posible que en el ánimo del millar de aficionados chamizos que se dieron cita vaya incluso más allá, con un equipo que se sacó cualquiera de las espinas que pudiesen haber quedado tras la derrota en la Supercopa, demostrando que la competición continental en este curso no va a ser en absoluto una excursión por el Viejo Continente.

Juan Carlos Pérez admitía en la previa que no conocía en exceso al rival, pero es algo que sólo dio la sensación en los primeros 10 minutos del encuentro, con un Dendermonde que parecía plantar cara a la defensa española, con juego combinativo, cargas y fases, que incluso hicieron temer por ver el marcador desnivelado a favor del equipo belga.

Incluso los temores llegaron a hacer pensar que una de las cosas que el preparador colegial solicitaba en la previa, como fue el hacer menos golpes de castigo que en los últimos partidos, no se diese, concediendo el primero en el minuto 7, poniendo Ball por delante a su equipo 0-3.

Por fortuna, fue un espejismo. El partido comenzó a inclinarse del lado de El Salvador como si el equipo colegial fuese un toro de lidia al que habían clavado una banderilla. La primera de las respuestas llegó en el minuto 14, cuando Pelayo Ramos culminó una gran jugada de la delantera chamiza. Mata comenzó con la transformación una serie de patadas prácticamente inmaculada.

Seguirían llegando las buenas jugadas, bastantes de ellas acabadas en ensayo, para los hombres de Juan Carlos Pérez. La segunda de las marcas la firmó, escapándose de todos los defensores por velocidad Jean Yves Zebango con pura potencia Víctor Sánchez, para seguirle con una marca de pura potencia, marca de la casa. El primer tiempo se cerraría con otras dos marcas, conseguidas en sólo dos minutos, por Jean Yves Zebango, que llevaron el delirio a la parroquia blanquinegra. De esta forma, el primer capítulo se cerraba con un contundente 35-3 para SilverStorm El Salvador.

El juego de los colegiales, si bien durante la primera parte podemos considerarlo como un entrenamiento de ataque, se centraría en la defensa en el segundo tiempo, aunque aún hubo tiempo para ampliar la renta en los primeros compases de la reanudación. Álvaro Torres posó el oval junto al banderín, mientras que Víctor Sánchez anotaba su segunda marca en otra demostración de fuerza como la del primer tiempo, pasando en esta ocasión a palos Mata, para poner el 47-3.

A partir de este momento es donde comenzó la fase del encuentro, condicionado por el ritmo impreso de forma positiva por el colegiado, que apenas lo interrumpió, en la que Dendermonde hizo que los colegiales se tuviesen que aplicar en defensa. Los puntos se resistían a llegar, pese a algunas escaramuzas locales, pero tampoco se encajaban más que los 3 del golpe de castigo inicial por el momento.

Sería en las postrimerías del encuentro cuando llegasen las dos últimas marcas de El Salvador, anotadas por el capitán Fernando González Altés en el primer caso y por Jaime Mata para cerrar la cuenta de 9 ensayos, y poner los 57 puntos en el casillero local. La última anotación, sin embargo, sería para Dendermonde, con un ensayo de Benjamin McDougal con el tiempo cumplido, situando el definitivo 57-8.

La mayor victoria en competición europea hasta la fecha de El Salvador, que eleva notablemente la moral de los colegiales tras la derrota en la Supercopa, y que permite encarar con optimismo no sólo la participación en este torneo, sino el conjunto de la temporada.

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