Alberto Moráis muestra una huida desesperada en ‘La Madre’

El director vallisoletano refleja los efectos de la "guerra económica", de una madre negligente y de un niño que crece "demasiado pronto"

El equipo de la película en la presentación (Foto: Euorpa Press).

El director vallisoletano Alberto Moráis ha presentado este martes en la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) ‘La Madre’, en la que muestra la desesperada huida de un adolescente para no volver a un centro de menores. Moráis refleja en esta cinta que compite en la Sección Oficial del festival los efectos de la “guerra económica”, como define a la actual crisis económica que “ha empezado antes de lo que se piensa y probablemente acabará más tarde de lo que se cree”, así como la historia de una madre negligente y de un niño que “tiene que hacerse mayor demasiado pronto”.

El joven actor Javier Mendo da vida al papel de Miguel, un crío de 14 años a punto de volver a entrar en un centro de menores. Su madre –interpretada por Laia Marull–, sin trabajo y con una vida personal inestable, es incapaz de ocuparse de él, por lo que vive en una urgencia constante, realiza las labores de la casa, vende pañuelos de papel y roba en supermercados.

Todo eso se acaba cuando los servicios sociales vuelven a por él y su madre lo obliga a buscar refugio en casa de Bogdan –Ovidiu Crisan–, un rumano examante de ella que vive en una localidad cercana. A pesar de la oposición de Andrei –Alexandru Stanciu–, hijo de éste, Miguel consigue quedarse a cambio de trabajar clandestinamente en el aserradero en el que ellos son operarios.

Origen

En la presentación del filme, Moráis ha explicado que el origen de la historia le vino durante un viaje a Moscú en el que pudo observar a los niños que vivían en el metro. A partir de ahí se desarrolló el guión, el cual era “más plano” de lo que se ve en la pantalla, ya que se enriqueció con las aportaciones de Laia Marull y de Javier Mendo, al cual acompaña la cámara en todo momento.

“No quería romper el punto de vista del chico, porque la película es la ausencia de la madre, pero también la necesidad de la madre que tiene el chico”, ha explicado el realizador. Alberto Moráis ha señalado como sus referentes como director a Charles Chaplin o Roberto Rossellini, aunque también ha mostrado su interés por las primeras películas de Ken Loach, los documentales de los hermanos Dardenne o las cintas de Pier Paolo Pasolini.

La cinta fue rodada en Puerto de Sagunto (Valencia) por su “carácter selvático que ha comido a la desaparecida industria de los 80”, una prueba de esa “guerra económica” a la que se ha referido en su rueda de prensa.

En declaraciones recogidas por Europa Press, el cineasta ha admitido que lo que no ha logrado ‘La madre’ es llegar a mostrar toda la problemática que se vive en los centros de menores, algo que tampoco era el objetivo y que “ni se acerca” a lo que se ve en la película, con jóvenes de muy diversa procedencia y realidades, pero con la característica común de que “cualquiera prefiere estar con su familia que ahí, aunque ésta lo maltrate o lo tenga abandonado”.

Por su parte, Javier Mendo ha destacado que “nunca había hecho nada parecido” a este personaje, con el que ha disfrutado “mucho”, al tiempo que ha confesado que con esta película ha “abierto los ojos” hacia el denominado cine de autor, del que ha lamentado que esté “algo escondido” para los más jóvenes.

“No juzgar”

En cuanto a su papel como madre en la obra, Laia Marull ha subrayado que aunque aparece en “pocas escenas”, éstas son “clave”, de modo que su participación en el proyecto ha supuesto un trabajo “duro” en el que ha tratado de “no juzgar a esta mujer y dignificarla”. Alberto Moráis nació en Valladolid en 1976. Es licenciado en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia, diplomado por la Cátedra de Cine de Valladolid, diplomado por el Máster de Guion ‘Luis García Berlanga’ perteneciente a la UIMP y diplomado por la Escuela de cine TAI.

En Madrid desarrolló sus trabajos en la productora ‘Un Lugar en el Cine’, con la que ha producido varios cortometrajes y un documental. En 2007 dirigió ‘Un lugar en el cine’, un largometraje a caballo entre la ficción y el documental, protagonizado por Víctor Erice y Theo Angelopoulos. Se estrenó en la sección Tiempo de Historia de la 52 Seminci, antes de recorrer certámenes como los de Róterdam, São Paulo, Málaga, Viña del Mar y Bafici, y alzarse con el premio ‘Asociazione La Rinascita’ en el marco del Convengo Pasolini ‘Una disperata vitaliza’.

Con esa experiencia fundó Olivo Films. Su primer largometraje de ficción, ‘Las olas’, se alzó con el premio a la Mejor Película, Mejor Actor y Fipresci en el Festival de Moscú. Aquel trabajo abre un tríptico en torno al tema del abandono, que continuó en 2013 con ‘Los chicos del puerto’ (Premio Turia al Mejor Nuevo Realizador) y que ahora culmina con ‘La madre’.

Aunque dejó la capital del Pisuerga con cinco años, el cineasta guarda muchos recuerdos de su infancia en ella, como la casa de su abuelo en la calle Núñez de Arce, el domicilio familiar en la calle de la Verbena, o la vez que sus padres no lo dejaron ir a ver ‘Nanuk el esquimal’ cuando se proyectó en la plaza de España por ser aún muy joven, fortuna que sí tuvo su hermano, como ha recordado.

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