Quintanilla busca su tercer alcalde en año y medio

Raúl Piquero renuncia a su puesto por problemas de salud y debido a que la oposición no trabajaba para el pueblo

Quintanilla de Onésimo es un pueblo que ronda los 1.000 habitantes y que desde las pasadas elecciones de mayo de 2015 ya ha visto como han pasado dos alcaldes por la silla de mando. Ahora, poco más de año y medio después de que Félix Redondo tomara el puesto de primer edil y de que en septiembre de 2015 se lo dejara a Raúl Piquero, este ha presentado su carta de dimisión por problemas de salud.

Unos problemas de salud que también se juntan a lo difícil que se le ha hecho gobernar en minoría. “He tenido mucho que pelear porque el resto de concejales de la oposición no han participado ni ayudado, y ahora me encuentro muy cansado”, ha explicado el ya ex edil del PP.

Una decisión que tomó el viernes de la semana pasada y que formalizó el martes de esta con la presentación de la carta de dimisión. Un plan al que también se une el hasta ahora primer teniente alcalde, Juan Manuel Recio. Pero este lo deja por motivos laborales.

Ahora, para dar oficialidad a estas dos renuncias, se desarrollará un pleno extraordinario la semana que viene y en un plazo máximo de 20 días se convocará otra sesión para elegir a los nuevos concejales y al alcalde. Puesto para el que se postula el que hasta ahora era segundo teniente de alcalde, David Redondo.

Balance positivo

Después de un año en el cargo, Raúl Piquero hace un balance “positivo” de su mandato. Cuando tomó posesión del cargo su intención era arreglar los problemas que tenía el Ayuntamiento, que estaba sin secretario y con las cuentas nada saneadas.

“Ahora estamos en una muy buena situación económica”, por lo que Piquero considera que es el “momento de dejarlo” para que los que vienen detrás no se encuentren mayores trabas. “Quería no dejar nada pendiente y los proyectos se están tramitando para que el que tome las riendas se lo encuentre sin ningún problema”, ha afirmado Raúl Piquero.

Falta de ayudas

Por otro lado, el ex primer edil, ha afirmado que él no entiende la política como la ha entendido la oposición. “Ellos dicen que la política es la política pero, bajo mi punto de vista, la política es para los que cobran y no para los que están en un pueblo de 1.000 habitantes intentado hacer proyectos para el pueblo pero sin ninguna ayuda”, ha criticado Piquero.

En pueblos como Quintanilla, “no se trata de política sino de trabajo para el pueblo”. Un empeño que no ha visto en la oposición y que además a él le estaba costando la salud. “Hay gente que tiene más espaldas políticas, pero a mí no me gusta y ya lo dije hace un año, que no quería ser alcalde”, señala el ex regidor de esta localidad en el corazón de la Ribera de Duero.

Ahora, por lo tanto, Quintanilla de Onésimo está a la espera de su tercer alcalde en año y medio que le dé la estabilidad necesaria.

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