Joselillo y Damián Castaño cortan una oreja en Mayorga

En el municipio vallisoletano se lidiaron erales salmantinos de Los Bayores

Festival taurino de Mayorga.

Escaso bagaje artístico en el tradicional festival de Mayorga. Se lidiaron erales salmantinos de Los Bayores, bien presentados, algunos con arrobas y les habría venido bien un puyacito para avivar su bravura y rebajar su fuerza. 1º y 2º nobles y manejables; áspero el tercero y manso y rajado el que cerraba festejo, que tuvo complicaciones

Abrió plaza Joselillo que cortó un trofeo al mejor eral del encierro y con el que el vallisoletano estuvo afanoso con ambas manos. No consiguió más trofeos debido al inoportuno pinchazo previo que protagonizó en la estocada. El eral fue aplaudido en el arrastre.

Otro apéndice obtuvo el salmantino Damián Castaño con un novillo deslucido en el capote y al que Damián logró sacar pases meritorios con la derecha, tras probaturas con la zurda que el novillo rechazó. Epilogó con adornos por molinetes que llegaron al graderío. Estocada tras un intento. Palmitas al eral.

La tarde continúo en el municipio vallisoletano con Clemente que toreó con gusto al áspero eral desde los inicios capoteros. Con la franela lo hizo por ambos pitones a un novillo que le faltó carbón. El francés se fue a cercanías. Mató de metisaca y pinchazo hondo. Su labor fue silenciada.

El garbanzo negro le tocó al mexicano Gerardo Rivera que además pasó un quinario con la espada. Se lució por chicuelinas y luego puso un par comprometido. Logró sacarle algún derechazo y lo intentó con la zurda, pero el animal se rajó de salida y se puso complicado. Palmas para el de Apizaco.

Tres cuartos en la tradicional portátil de la Plaza de España, flanqueda por la Iglesia de El Salvador y Santa María de la Plaza, su torre y el consistorio mayorgano. Un coso rectangular, desmontable, realizado y obsequiado a Mayorga y sus vecinos por el arquitecto y ganadero Pablo Del Río, cuyas vacas y becerros pastan en una finca cercana a Mayorga.

Antes del paseíllo hicieron acto de presencia, con su simpatía singular, niños y mayores portando sus correspondientes cachabas y acompañados de una orquestina que hicieron sonar el popular sonido del paloteo, hasta dar la vuelta al rectangular coso.

Presidió el festejo, haciendo una excepción y por petición del regidor mayorgano, (según nos comentaba el propio alcalde) el delegado territorial de la Junta Pablo Trillo, máxima autoridad taurina en la aprovincia. Sacó los pañuelos justos ya que el festejo no tuvo brillantez, bien por el juego de los novillos o bien por el mal uso de los aceros de los coletudos.

No hay comentarios

Dejar respuesta