Saúl Craviotto: “Ante el dopaje siento rabia, asco y pena”

El medallista olímpico y Vicente Del Bosque realizaron este martes una conferencia de la Policía Nacional de Valladolid sobre Deporte y Seguridad.

Del Bosque y Craviotto durante la conferencia (Foto: Óscar Gutiérrez).

El piragüista y policía Saúl Craviotto y el exseleccionador de fútbol abrieron la veda de los eventos organizados para celebrar el día de la Policía Nacional. Ante un auditorio de muestras que aunaba aspirantes a piragüistas o jugadores de fútbol Craviotto y Del Bosque dieron una charla con temas desde la seguridad en los eventos deportivos al dopaje.

El piragüista se mostró claro, siente que el dopaje rompe con todos los valores que el deporte enseña y le da rabia, porque es tomar un atajo, vergüenza por la poca sanción que tiene cuando se les pilla y asco por los que se han quedado fuera de la prueba olímpica. El público abanderado por policías río al reconocer el piragüista que nunca le habían ofrecido ninguna sustancia porque sobre todo el al ser policía los que quisieran intentar que se dopara “irían directamente al trullo”.

Craviotto contó al público su carrera en la que se ve su espíritu luchador en un mundo en el que empezó a hacer deporte a los 6 años. Aunque nunca se permitió volar alto, el piragüista considera que fue cuando entro con 15 años en la Selección Española su despegue cuando tenía un sueño, ir a los Juegos Olímpicos y disfrutar de esa experiencia. En Pekín 2008 arrancó su andadura olímpica y consiguió su primera medalla.

A día de hoy, continúa su trayectoria con cuatro medallas olímpicas pero no contempla la posibilidad de una quinta para Tokio 2020. Prefiere marcarse metas a corto plazo. Con un carácter duro propio de los campeones, el piragüista quiso destacar las dificultades para poder practicar porque es “imposible simular una final olímpica” y agradeció las facilidades que le daba la sección de deporte de la policía para poder compaginar ambas profesiones como cambiarles el turno cuando sea necesario para entrenar.

Por su parte Vicente del Bosque dio el punto de experiencia que tenía después de tantos años del fútbol. Para el exseleccionador, es importante la base humana sobre la que se sustentan los equipos y que los jugadores deben estar emocionados, apasionados y ser cumplidores con su trabajo. Del Bosque realizó un paralelismo entre el entrenador y el policía superior considerando a ambos como quien asume la responsabilidad de procurar un disciplina, una estrategia deportiva y dirigir las relaciones humanas, dando prioridad al talento dentro de un orden, para no perder la cohesión del grupo.

El exseleccionador destaca la influencia positiva que se debe transmitir y afirma que la violencia no llega a ningún lado,  invitando a los entrenadores en general a mejorar sus gestos. Del Bosque destacó la capacidad de emocionarse al trabajar tanto de los jugadores como los policías destacando del entrenador que para las buenas relaciones humanas se debe influir positivamente en el grupo dentro de sus funciones como líder de grupo.

Ambos deportistas se mostraron cercanos al público asistente y les dejaron conocer el lado más humano de los protagonistas en un lugar donde todo el mundo pudo divertirse con las propuestas del público como la realizada a Del Bosque de ser “Seleccionador de Gobierno” alabanzas a Craviotto por la foto de la Policía Nacional, que como reconocieron varios compañeros del cuerpo les hizo emocionarse e incluso críticas en el buen rollo que se marcaba la conferencia por la excesiva importancia que se les da a los medios de comunicación.

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