Cuarta derrota consecutiva de un Real Valladolid que no levanta cabeza

Los de Paco Herrera se adelantaron en la segunda mitad pero el Huesca le dio la vuelta con un cabezazo y un penalti que dio la victoria a los oscenses ante un Real Valladolid muy apático.

Cuatro partidos seguidos son los que el Real Valladolid lleva perdiendo tras cosechar otra derrota contra el Huesca en un partido en el los locales se pusieron por delante pero los de Anquela lograron darle la vuelta fácilmente.

Después de tres derrotas seguidas se podría haber esperado a un Real Valladolid con ganas de morder desde el primer minuto, como un animal herido que tiene la herida abierta y quiere cerrarla haciendo otra más grande al contrincante. Pero nada más lejos de la realidad. Los de Herrera salieron con la premisa de siempre, la de dominar el esférico, pero durante la primera media hora el Huesca jugó mucho tiempo en campo pucelano.

Bien es cierto que ese dominio fue más testimonial que generador de oportunidades claras, no obstante el pucela no se encontraba cómodo sobre el césped, con una presión muy fuerte sobre la una medular blanquivioleta en la que Michel ejerció más de extremo izquierdo que de interior junto a Leao y Álex López.

El poderío físico de Bambock lograba que las combinaciones que intentaba la medular local fueran en zonas nada peligrosas para la portería de Sergio Herrera. Mientras que la banda izquierda de los de Herrera era la más desprovista de contención, lo que aprovechaba el Huesca para entrar por allí.

real-valladolid-huesca-11La línea de ataque de los castellanos contó con Villar como titular por primera vez en esta temporada. El onubense estuvo muy activo, pues la mayoría del ataque fue por su banda, y a medida que los minutos avanzaban fue entonándose, ya que comenzó un poco fallón.

Sus acompañantes Raúl de Tomás y José demostraron continua movilidad, con desmarques a la espalda de la zaga oscense pero sin demasiado acierto. Una falta de puntería que se puso de manifiesto en los últimos quince minutos de la primera mitad, con fallos de Raúl de Tomás y Villar, que con un tremendo disparo a la cruceta casi sorprende a Sergio Herrera, sorprendido ante a potencia del chut.

Una oportunidad que fue devuelta con maestría por Borja Lázaro con un disparo de tacón en el primer palo tras un buen servicio de Akapo por la banda derecha.

Llegaron los goles

En la segunda mitad Herrera dio entrada a Luismi en detrimento de Leao, con amarilla. El ánimo de los locales fue el de subir varios metros sus líneas, lo que hizo que la presencia en ataque fuera mayor. Así, Raúl de Tomás acabó con la sequía del Real Valladolid tras más de tres partidos sin ver puerta. El madrileño aprovechó varios rechaces dentro del área hasta que logró darse la vuelta y disparar fuerte para batir por debajo de las piernas a Herrero.

Un gol que hacía justicia a la tendencia del partido, con un Real Valladolid mucho más incisivo y un Huesca muy bien plantado en defensa pero con escasa presencia en ataque. Ese buen inicio de segunda mitad a punto estuvo de reportar en el segundo gol con una buena galopada de Villar a la espalda de la adelantada defensa. El potente disparo del extremo derecho del Valladolid fue despejado con los pies por el cancerbero azulgrana.

real-valladolid-huesca-6La ventaja local obligó al equipo de Anquela a adelantar las líneas, lo que ayudó a los albivioletas a tener más espacio en campo contrario. Algo que con la velocidad de los tres de arriba era un peligro para los intereses oscenses.

Un Huesca que logró requilibrar el marcador con un cabezazo inapelable de Camacho a centro de Ferreiro desde línea de fondo de la banda izquierda. El ‘10’ del equipo de Anquela entró solo por la zona central del ataque, ante la pasividad de Guitián y Rafa.

Una jugada en la que el Real Valladolid dio demasiadas facilidades a un Huesca que tuvo otra oportunidad clara tras una falta lateral que Íñigo López mandó fuera sin oposición defensiva. Un segundo gol que llegó tras un penalti claro de Guitián, que agarró ostensiblemente a Borja Lázaro. El disparo desde los once metros lo transformó Samu Sáiz por el centro de la portería.

Un mazazo muy duro para un Valladolid que se las prometía felices cuando se adelantó pero que se dejó comer el terreno a medida que se acercaba el final del encuentro. El cambio de Leao, que fue de los mejores en la primera mitad, lastró demasiado a una medular pucelana que estuvo desaparecida el resto del encuentro.

La entrada de Ángel por Raúl de Tomás, en vez de dar entrada a Mata, y la de Salvador por Michel no mejoró a un Real Valladolid que además se encontró con las habituales tretas utilizadas por los equipos visitantes cuando van ganando en campo contrario. La desidia se instaló en Zorrilla, ante la falta de juego local y las extrañas decisiones de un Prieto Iglesias que expulsó a Mata cuando estaba en el banquillo. Un colegiado que mostró un bajísimo nivel, a pesar de no influir en el resultado.

El final del partido llegó sin apenas posibilidades para que el Real Valladolid lograra un empate que le hubiera dado un punto aunque le hubiese dejado el mismo mal sabor de boca. Cuarta derrota consecutiva de un Valladolid que acabó desquiciado y no logra ver la luz al final del túnel.  

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