Fernando del Valle, el boecillano que corre los sanfermines de blanquivioleta

Lleva 14 años acudiendo a la cita en Pamplona

Posando con la camiseta del Real Valladolid en su casa de Boecillo podría parecer un futbolista del equipo pucelano, pero no. Es un corredor de encierros desde hace más de 20 años, se llama Fernando del Valle, es trabajador del consistorio boecillano, casado y padre de un precioso niño (Bruno) y está loco  por correr encierros allá donde se anuncian.

Ha contabilizado hasta 150 encierros en una temporada, aunque ahora ha bajado el pistón y está en la mitad. Su temporada arranca en Valdemorillo (Madrid), a primeros de febrero, y finaliza en Madrigal de las Altas Torres (Avila) en el mes de diciembre.

Pero su pasión es Pamplona y desde hace catorce años se desplaza a la capital navarra para correr en los sanfermines. “No se puede explicar las sensaciones que uno siente cuando tienes los pitones de un miura cerca de los riñones”, nos dice Fernando emocionado.

Fernando nos recibe en su casa de Boecillo y nos muestra sus rincones taurinos favoritos: en el salón, en una pequeña bodega y en el piso superior del dúplex con una cabeza de toro en mitad de la escalera. “Me tocó en un sorteo y aquí la he colgado en este hueco junto a otros recuerdos taurinos”.

La pequeña bodega está llena de recortes de prensa, fotos corriendo, carteles de toros -“más de 500 tengo de todas partes”, nos dice orgulloso este incansable corredor- y algunos vinos que le han regalado en charlas y concursos. Y en el salón dice que es donde más se entretiene con sus fotos y trofeos.

En la estantería posan algunos libros de toros y encierros como el último de Chapu Apaolaza y Fernando lo muestra y comenta con seriedad: “Mira, este tío, Chapu, es periodista y corredor veterano, pero cuando nació su primer hijo se retiró de esto. Yo tenía que haber hecho lo mismo pero me siento incapaz; hay algo que me llama por dentro y no podría dejar de correr, aunque cuando salí de casa este tiempo de atrás para ir a los sanfermines me dio cierta preocupación por mi hijo tan pequeño”.

Cuando le estábamos grabando para el programa Grana y Oro nos explicó que lo de la camiseta del Real Valladolid surgió hace cuatro años porque siempre corría con una verde, pero tuvo un pequeño percance y desde entonces desechó la verde y corre con esta elástica del Pucela. “Pero tiene que ser esta que está punteada y vieja, soy muy maniático en estas cosas”.

Nunca se ha llevado una cornada en su devenir por los encierros de media España, aunque sí ha sufrido fracturas y puntazos. Se siente reconocido por los compañeros y dice que sus mejores amigos proceden del mundo de los encierros, aunque también comentó que no es profeta en su tierra.

Se entrena corriendo todos los días acercándose a los prados del Raso de Portillo -la ganadería más antigua de España- que desde su casa se distingue a lo largo y a lo ancho; además hace deporte tres días a la semana jugando con los amigos al fútbol y al fútbol sala. Y en la despedida nos dice Fernando que su lugar favorito para correr encierros es Cuéllar.

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