Joyería creativa y ecoimpresión, un binomio artesanal digno de contemplar

El Centro Regional de Artesanía de Castilla y León, ubicado en la capital del Pisuerga, celebra estos días sus tradicionales cursos de verano en los que la joyería creativa en porcelana y la ecoimpresión son los protagonistas

Ciñéndonos a la acepción que nos ofrece el diccionario de la Real Academia Española (RAE), la artesanía es el arte u obra de los artesanos, lo que nos lleva a rebuscar en en el amplio glosario de palabras el significado de este término para encontrarnos con que el artesano es “la persona que ejercita un arte u oficio” y está referido “a quien hace por su cuenta objetos de uso doméstico imprimiéndoles un sello personal, a diferencia del obrero fabril”.

Piezas creativas de joyería, con la porcelana como protagonista.
Piezas creativas de joyería, con la porcelana como protagonista.

Hoy en día estamos acostumbrados, por los tiempos que corren, a vivir rápido, a realizar con premura una tarea para abarcar la siguiente sin tener noción del tiempo ni de lo que a nuestro alrededor ocurre. En el ámbito comercial ocurre lo mismo, el tiempo es oro y la rapidez, la base.

Sin embargo, el Centro Regional de Artesanía de Castilla y León ha querido, también este año, celebrar unos cursos de verano en el que el artesano, la artesanía, el mimo y el que cada pieza tenga un toque personal, a diferencia de la producción en cadena, toman una relevancia supina, con la joyería creativa en porcelana y la ecoimpresión en seda, lana y algodón como protagonistas.

Las ventajas y posibilidades de la porcelana en la joyería

“La joyería con porcelana es un mundo muy pequeño dentro de la joyería. Es un material que te da posibilidades infinitas porque la puedes trabajar con moldes o con las manos. Es un proceso que precisa mucha dedicación, con resultados no inmediatos donde el fuego es el que te da el toque final”, asegura Trinidad Contreras, profesora de este curso en el que la joyería y la porcelana se funden en uno.

Como nos cuenta, el objetivo de estas clases pasa por “iniciar al alumno en el mundo de la porcelana mediante técnicas básicas”, con el fin de que “puedan continuar la actividad en casa sin necesidad de tener un taller adecuado para ello”, para “poder trabajar con pocos medios”.

En la clase se entremezclan personas “que hacen el curso por probar” y también “diseñadores industriales o de moda”, todo para formar parte de una disciplina que cada vez gana más adeptos “que se aburren de la producción en serie, de la venta en mercadillos y que quieren trabajar con mayor libertad”.

La profesora del curso, Trinidad Contreras.
La profesora del curso, Trinidad Contreras.

La llegada de la ecoimpresión

Como cuenta la profesora del curso: “Ecoimpresiones sobre seda, lana y algodón”, Begoña Ordás, la técnica de la ecoimpresión “consiste en transferir diferentes fluidos de diferentes especies botánicas a los tejidos”. Para ello “se emplean siempre tejidos vegetales de origen animal y vegetal como lanas, seda, algodón, lino” con la aplicación de “mordientes en las fibras” y con “variantes de temperaturas, tiempo, presión” para conseguir esa “transferencia de formas y colores en los tejidos”.

Begoña Ordás, la profesora del curso, dando indicaciones a una alumna.
Begoña Ordás, la profesora del curso, dando indicaciones a una alumna.

“Llevo muchos años apostando por un producto hecho en España, que tiene detrás proyectos concretos donde sabes el producto que creas desde el origen de la materia prima hasta el resultado final. Puedes controlar todos los procesos de cualquiera de los objetos que fabriques y transmitir esa información al consumidor”, asegura la especialista.

El objetivo que se persigue es “tener un producto diferente de lo que hay en el mercado” ya que este está “muy globalizado y se pueden ver en las mismas tiendas las mismas piezas”. Begoña asegura que con esta técnica “las producciones son pequeñas pero con proyectos muy ilusionantes” dado que “no es un negocio sino una forma de vida”.

Ordás ha querido denunciar también “lo complicado que lo tienen los artesanos en España”, por “los impuestos y la seguridad social que tienen que pagar”.

En el pasado, lo único, lo especial, lo diferente, se alababa. En la actualidad, tristemente, se ignora. Por ello, estos cursos organizados por el Centro Regional de Artesanía de Castilla y León son una bendición y un soplo de aire fresco para un colectivo, el de artesanos, cada vez más tocado.

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