El Dry Martini de James Bond que bañó a la multitud

La Plaza Mayor de Valladolid ha vivido su quinta Maxima Pucela Dance en la que, como cada año, la estatua del Conde Ansúrez ha estado rodeada de decenas de miles de jóvenes con ganas de que el sol no saliera nunca.

“Mezclado, no agitado”. Una frase que destila elegancia y pasión por las aventuras fuertes al mismo tiempo y que en boca del James Bond de turno suena a seguridad en uno mismo, a noches largas y emociones al límite. Ese Dry Martini que el espía más famoso no se cansa de pedir al camarero engominado y que a menudo acaba con todo saltando por los aires, es una bebida que todos -aun sin ser conscientes de ello- queremos que acabe retozando en nuestra boca tras mojar nuestros labios.

Un caldo alejado de la sencillez de los litros y litros que se han levantado al aire en la Plaza Mayor durante la noche del sábado. Bebidas que en este caso han estado muy agitadas hasta que se han convertido en la pócima mágica que transforma una noche en inolvidable.

Otra nueva edición de la Máxima Pucela Dance, y van cinco, ha vuelto a abarrotar cada rincón de un espacio en el que no cabía ni un alma pero no tenía fin para las ganas de saltar y desgastar las energías hasta que solo quedara un halo de los allí presentes. Un espectáculo de luz, fuego, bailes, gritos, manos al aire de jóvenes intrépidos subidos a hombros del fuerte del grupo y música, sobre todo música.

Sonidos llenos de samples reconocibles de canciones mil veces radiadas en el club de moda de la ciudad pero pasados por un tamiz de graves que parecen nacer del propio pecho de la decena de miles de personas que no quisieron perderse este espectáculo.

maxima-pucela-dance-2016-fiestas-valladolid-20

Mezclas en vaso de cachi o botella de plástico que no estaban coronadas por una aceituna o un twist de limón, pero que han mojado con gusto los gaznates de los jóvenes, ávidos de líquido elemento y de música que rompe pistas al mismo tiempo que doma tímpanos a base de sintes y ritmos repetidos como el mantra que lleva a la libertad.

Todo ello aderezado de gogos espectaculares que han rodeado a la estatua del Conde Ansúrez, como esperando que de un momento a otro saltara de su peana y se uniera a la fiesta que los dj’s de Máxima FM han creado en tan mágico espacio.

José AM, Arturo Grao, José M Duro, Ramsés López, David Álvarez, Jesús Sánchez, Myriam Rodilla, Javi Sánchez, DJ Nano, Albert Neve y Abel Ramos. No es la alineación del equipo de barrio que cada domingo a primera hora se juega la honra mientras intenta perder la resaca, no. Este ha sido el equipo titular que ha hecho virguerías con las mesas de mezclas en el escenario de la Plaza Mayor. Una ristra de magos de los efectos de sonido que ha estado precedida por el dj local César Valenti.

Toda una mezcla -en este caso bien agitada- de hormonas, sudor, bebida, música, saltos, bailes y esperanzas de no volver a ver salir el sol que ha vuelto hacer de Valladolid la mejor de las discotecas al aire libre. Esa en la que no sirven Dry Martini por falta de tiempo para la preparación pero donde el sabor de boca es inmejorable.

No hay comentarios

Dejar respuesta