Un Real Valladolid superior se impone con sufrimiento al Girona

Real Valladolid 2-1 Girona

Mata en el choque ante el Girona.

Hay partidos a priori complicados debido a la entidad del rival, a pesar de que a principio de temporada todos parten desde posiciones muy parejas, que se ponen de cara desde el primer minuto. Como si nada más llegar a casa te encuentras el décimo de lotería que habías perdido y resulta que te ha tocado un premio gordo.

Algo parecido le ha pasado al Real Valladolid contra el Girona, uno de los conjuntos más goleadores en este inicio de Segunda División que llegaba a esta tercera jornada con seis goles a favor. Y es que los de Paco Herrera se vieron por delante en el marcador desde el minuto tres, cuando muchos de los aficionados apuraban el café en las casetas regionales.

Fue un nada habituado en eso de perforar la portería contraria como es el central Igor Lichnovsky, que recogió en el segundo palo un balón colgado por Balbi para que el chileno superara a René por su palo derecho. Un fallo en la marca de la defensa del Girona que el equipo de Herrera castigó con certera severidad.

Real Valladolid Girona (9)Un gol que allanaba un camino que se pondría mucho más sencillo poco más de diez minutos después con el penalti transformado por Mata. La pena máxima llegó tras una inteligente jugada de Jose, que sacó de su posición a Kiko Olivas, y le ganó la espalda para después poner la directa hacia el área rival, pero Granell le derribó cuando ya encaraba a René.

A pesar de ese segundo gol, el Girona no era manifiestamente inferior al Pucela en el terreno de juego; si bien es verdad que el equipo blanquivioleta era el dominador del esférico en la medular. Los de Machín, pudieron empatar antes del gol de Mata con una falta peligrosa de Aday que salió rozando el larguero de Becerra.

Pero tras el segundo gol, los locales fueron dueños y señores del partido, no con mucho dominio del esférico pero sí sabiendo leer a la perfección la defensa adelantada de los gerundenses, que sufrieron lo indecible y pudieron irse con otro u otros dos goles en contra. Otro de los pilares de este buen hacer vallisoletano se basó en la defensa ordenada y segura, con Rafa y Lichnovsky como mariscales de campo.

La movilidad de Jose, un activo generando espacios y la rapidez de Salvador y Mata hacían mucho daño y pudieron haber aumentado la ventaja de un Valladolid que sometió a su rival en la primera mitad.

Superioridad no manifiesta

Tras el descanso la tónica era la misma, un Real Valladolid muy bien colocado ante un Girona que cambió su esquema a una defensa de tres en fase ofensiva y sumar así un efectivo más en el mediocampo con la entrada de Borja García por Kiko Oliva. Fue precisamente el 24 de los visitantes quien acalló a los casi 8.000 aficionados con un disparo desde 30 metros que sorprendió a Becerra y rebajó las distancias en el marcador.

El gol atenazó durante unos minutos a los de Herrera que cedieron terreno ante un Girona que vio cómo podía conseguir el empate a pesar de que las ocasiones de gol fueron la mayoría para los locales. Una vez pasado ese valle en el juego, el Real Valladolid volvió por sus fueros, con un Álex López encargado de conectar la medular con la línea atacante, algo más inmóvil en esta segunda mitad.

Real Valladolid Girona (11)La entrada de Michel por Iban Salvador hizo que Jose se trasladara a la banda derecha y se ganara presencia en la creación de juego, algo que se reforzó con la entrada de Sergio Marcos. Así, los dos hombres atacantes el Valladolid, Jose y Mata, partían desde los dos flancos del terreno de juego.

A medida que el partido se asomaba al final y el Real Valladolid no lograba cerrarlo con un tercer gol, el Girona se creía las posibilidades de empate. A pesar de no pisar con frecuencia el área de Becerra, el peligro -o más bien miedo- se dejaba sentir.

No obstante, el partido moría en el campo del Girona, con un equipo albivioleta cercando la portería de René. El portero del equipo de Machín tuvo que sacar una mano salvadora tras una espléndida jugada entre Mata y Michel, con una pared en la frontal que el ex del Girona no pudo aprovechar para sentenciar.

Y casi lo paga caro el conjunto local con un remate de Borja tras una falta desde el pico izquierdo del área, que obligó a Becerra a esforzarse para atrapar el esférico en el segundo palo.

Pero no fue el último susto para Becerra, ya que Cristian Herrera a punto estuvo de hacer el empate en los minutos de descuento tras una salida de balón errónea de la zaga local.

El encuentro acabó con más sufrimiento del esperado a tenor por lo visto sobre el terreno de juego, con un Real Valladolid dominador pero que se durmió en la segunda mitad. Aun así, siete puntos de nueve para el conjunto de Paco Herrera en un inicio de temporada complicado que está solventando con buenos resultados y un juego mejorable pero de cierta calidad.

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