El mes de septiembre siempre es recibido de manera especial en Valladolid. Si para muchos es visto como el momento de la vuelta al trabajo, para los vallisoletanos es uno de los periodos más especiales debido a la llegada de la Feria y Fiestas de la Virgen de San Lorenzo. Diez días de celebración, del 2 al 11 de septiembre, y un sinfín de actividades que este año tienen una mayor presencia en los barrios y un acento adolescente. El concejal de Juventud y Participación Ciudadana, Alberto Bustos, es uno de los principales valedores de que ese año la programación de las fiestas esté más unida al sentir y al querer del ciudadano.

Pregunta: Segundas fiestas con el nuevo equipo de gobierno al frente, ¿cómo se afrontan?

Respuesta: Se afrontan con un ámbito de trabajo distinto. Hemos tenido más tiempo para trabajar y, tanto en este como en otros espacios, se cuenta con una mayor participación de los ciudadanos, además de más tiempo para programar. En el ámbito que más me puede afectar, como es el de la participación y de la juventud, hemos ido trabajando para recoger la opinión de la gente en cuanto a qué modelo de fiestas quiere. Esto sería lo más destacable, poder conseguir que las fiestas sean algo más adaptado a las demandas de los ciudadanos.

P: ¿Veis vuestras intenciones más reflejadas que en las de 2015?

R: Lo vemos más reflejado pero seguramente aún de manera insuficiente. La cultura, durante demasiado tiempo, se ha ido convirtiendo en algo más cercano al puro espectáculo, y la cultura no es eso. La cultura es la implicación de los ciudadanos en definir cómo quieren su relación con la ciudad. En ese sentido, las fiestas suelen ser un espacio privilegiado para mostrar toda esa realidad cultural de la ciudad. En ese sentido hemos avanzado pero creo que todavía queda mucho por hacer.

P: ¿En eso se diferenciaría vuestra idea de fiestas de la del anterior equipo de Gobierno?

“La cultura es la implicación de los ciudadanos en definir cómo quieren su relación con la ciudad”.

R: Creo que sobre todo se han corregido algunos ámbitos. Por hablar de alguno muy concreto: Valladolid tenía un déficit muy importante en el sector joven o adolescente. Antes eran unas fiestas centradas en el espectáculo y el consumo y creo que ahora se van a ver más reflejados. Para ello, era muy importante realizar una encuesta y tener contacto con el Consejo de la Juventud y con asociaciones para saber su valoración de las fiestas. Su valoración no era positiva, ya que más de la mitad de jóvenes no se veían nada reflejados.

A partir de ahí, que haya una encuesta en la que más de 2.000 jóvenes están opinando sobre lo que quieren en las fiestas es un elemento muy positivo. Por el resultado en sí y también por el proceso. El hecho de que los propios jóvenes se cuestionen algo que les afecta, debatan sobre ello y opinen, de por sí es bueno para empoderar a los jóvenes de Valladolid.

P: Hablemos de la participación ciudadana. ¿Cómo se traduce en el programa todas esas peticiones? Porque puede pensarse que sea una medida más de cara a la galería que de aplicación real.

R: De cara a la galería no es, como decía en primer lugar, por el propio proceso. Es algo que desde la concejalía venimos haciendo en todos los ámbitos porque entendemos que los verdaderos protagonistas son las personas afectadas. Hay que consultarles y generar debates.

Aberto Bustos, concejal de Juventud y Participación Ciudadana.
Aberto Bustos, concejal de Juventud y Participación Ciudadana.

En esa consulta había varios aspectos importantes. Primero, la valoración, que no era positiva. Por otro lado, el tipo de actividad que se quería y, por último, los espacios. En esto último, queda muy claro que los jóvenes se sentían identificados con Las Moreras, que ha tomado relevancia pero no porque hubiera actividades para jóvenes sino porque lo encontraban como un lugar suyo. Ese es su espacio de referencia.

Por tanto, hemos reforzado la actividad en ese entorno para que no solamente sea identificado como un espacio de consumo de alcohol. Sabemos que habrá jóvenes que consuman alcohol, pero nuestra idea es que los menores no tienen por qué hacerlo y que los mayores no basen sus fiestas en ese consumo. Para esto no basta con recomendar o reprimir, sino que hay que poner en marcha alternativas que no existían. Ahora, a partir de esa encuesta, sí se pone en marcha una serie de acciones todos los días en Las Moreras pero también en otros entornos.

P: ¿Puede ser el mayor reto, ese de separar el binomio de juventud-alcohol en fiestas?

R: No tendría tan claro que es un binomio porque no se puede pensar que únicamente los jóvenes se vinculan al alcohol. Lo que creo es que es importante que para el conjunto de la población no se relacione únicamente la fiesta con el alcohol. Es importante pensar que uno puede divertirse sin alcohol, lo que no quiere decir que pueda tomarse una caña, porque es algo normal, pero sin basar la diversión en el alcohol. Además, creo que no se puede caer en la hipocresía de decir a un joven que solo sabe divertirse cuando bebe, y que se lo esté diciendo una persona mayor desde una caseta después de tomarse cuatro cañas.

Entonces, creo que es muy bueno pensar que la diversión no solamente debe basarse en el alcohol, y para eso tenemos que tomar medias pedagógicas y poner en marcha alternativas. Ese sí es el reto, el de poner alternativas para que los jóvenes no digan “dónde están mis fiestas, no existen” y se puedan ver abocados a una fiesta como la que hablábamos.

Aberto Bustos, concejal de Juventud y Participación Ciudadana.
Aberto Bustos, concejal de Juventud y Participación Ciudadana.

P: ¿Cuáles serían esas alternativas?

R: Por un lado, hemos conseguido que las actividades de fiestas lleguen a todos los centros cívicos y a los centros de iniciativas ciudadanas. Entendíamos que no podían limitarse a la mitad de estos centros y que todos los barrios tenían que tener esa oportunidad de fiestas. Es cierto que en fiestas se da un cierto de factor de centralidad, pero hay gente que no quiere o no puede salir al centro y quiere vivir la fiesta. También es bueno que toda la ciudad tenga una identidad con las fiestas y no se limite únicamente al centro. Por eso hemos hecho unas fiestas más cercanas a la gente.

Por otro lado, en Las Moreras habrá unas serie de actividades que van desde conciertos de música o yincanas hasta actividades deportivas o culturales. Unas acciones para las que hemos contado con asociaciones, clubes deportivos y con el Consejo de la Juventud. Es decir, hemos querido implicar a los propios jóvenes para que no solo sean usuarios sino que sean protagonistas y organizadores. Además, la Cúpula del Milenio será un espacio muy importante con actividades relacionadas con nuevas tecnologías.

P: Más allá de esas medidas pedagogías y alternativas, ¿se va a reforzar de alguna manera el control del alcohol?

R: Ese control se definirá en la Junta Local de Seguridad y ahí nos ponemos en manos de los profesionales. Habrá Policía en el acceso a Moreras y habrá gente que esté dando vueltas por los problemas que puedan surgir, no solo de consumo de alcohol. Pero no solo la Policía, sino que desde Servicios Sociales, en colaboración con entidades sociales, orientarán a los jóvenes sobre uso razonable del alcohol. Es decir, se pondrá en marcha un dispositivo de seguridad pero también de atención cercana a los jóvenes durante todas las fiestas.

“El reto es crear alternativas para que todos los jóvenes se identifiquen con las fiestas”

También, en esa parte de seguridad, hay que pensar en los que venden alcohol a los jóvenes o en quien, siendo mayor de edad, compra alcohol para menores. Ahí habrá una especial atención porque no podemos tolerar ese truco.

 

P: En cuanto a ese tipo de medidas especiales, se hablaba incluso de iluminar las moreras para hacer la zona más visible.

R: Sí, algunas zonas tendrán mayor iluminación. En la parte de abajo, cercana la zona deportiva, habrá conciertos y tendrá más vida e iluminación, por lo que la gente se sentirá más cómoda. En ocasiones, en un espacio de oscuridad, hay gente que le da miedo estar y que no se siente cómoda. Lo que se busca es comodidad, seguridad y que sea un espacio de convivencia. En este sentido, la experiencia en San Juan ha sido muy positiva porque además del espacio de bares y conciertos, ha habido otras actividades más familiares.

P: Siguiendo por este camino, ¿en qué quedó la idea de no entrar con bebidas alcohólicas a la Plaza Mayor durante el pregón?

R: En esa idea seguimos. El año pasado hubo gente que sí lo pasó pero hubo una diferencia importante con respecto a otros años. Fue un pregón más cómodo para mucha gente. Muchas familias, niños o personas mayores se sentían más a gusto. Es que el pregón algunos años ha sido una verdadera pena. Desde arriba, el panorama era casi caótico con gente viendo el pregón y otros enchufándoles con una botella de calimocho. Creo que hay que pedir respeto para todas las formas de celebrar las fiestas y desde el comienzo de ellas. Hay que seguir insistiendo y creo que encontramos una buena colaboración en las peñas. Una colaboración que hay que seguir pidiendo para que esa gente que está de fiesta sea capaz de saber que en ese momento hay una concentración de miles de personas y que se pueden generar conflictos indeseados.

P: ¿Hay miedo de que vuestro trabajo por intentar erradicar esta práctica acabe volviendo a gran parte de la juventud en vuestra contra?

R: En absoluto. Si fuera un planteamiento meramente coercitivo podría entender una reacción contraria, pero es al revés, es absolutamente constructivo. El planteamiento siempre ha sido positivo y con alternativas, que ya llevamos planteando desde que llegamos y que en estas fiestas darán otra opción a los jóvenes. Insisto, es que no había nada para el sector de adolescentes entre los 12 y 16 años. Por eso nos planteamos actividades para ellos, diseñadas y pensadas por ellos, algo que creo que los jóvenes valoran. Además, creo que procesos como el de cambiar la óptica de cómo enfocar las fiestas son lentos y difíciles. Por lo tanto, en absoluto ningún miedo porque hemos contado con ellos para que definan el programa.

Aberto Bustos, concejal de Juventud y Participación Ciudadana.
Aberto Bustos, concejal de Juventud y Participación Ciudadana.

P: También con este tema de fondo, habéis programado una quedada Pokémon en esas fechas. ¿Exactamente en qué va a consistir y cómo se organiza algo así, cuando además lo queréis unir a la lucha contra la violencia machista?

R: Exacto, parte un poco de lo mismo. Hemos contado con los jóvenes que participan en ‘Tardes de verano’ para que hicieran propuestas sobre su ocio. Y de ahí partió. Observamos que el ocio de muchos jóvenes se basa en nuevas tecnologías, más en concreto en Pokémon, que a lo mejor no se corresponde con el ocio más social que nos gustaría. Pero, ¿por qué no aprovechar esa llamada que tiene la aplicación para intentar que sea un ocio compartido y que además le podamos dar un valor complementario como es el de la lucha contra la violencia de género en los jóvenes? En jóvenes y adolescentes se están dando algunos tics de machismo que pensábamos olvidados. En este asunto, educar y ser pedagógico desde una edad temprana es tremendamente importante y hay que saber aprovechar aplicaciones como esta para llegar a ellos.

P: Esta idea más local y participativa parece que choca un poco con esa otra de traer un gran concierto como el de John Newman.

R: Bueno yo creo que las fiestas tienen varios ámbitos. Uno, el más masivo y mediático, donde puede entrar John Newman. Y otro, el que sale de esa encuesta y de la concejalía en la que yo estoy -Juventud y Participación Ciudadana-, que es un planteamiento mucho más modesto. Hemos ido a cosas más locales, a potenciar a grupos, artistas y asociaciones del ámbito de Valladolid. Son ámbitos complementarios, el de los conciertos más masivos y el de los barrios y la cultura local. Pero a mí sí me gustaría que en un futuro no fueran ámbitos tan separados. La fiesta es para todos y todo el mundo puede disfrutar de una fiesta de determinado prestigio y todo el mundo es bueno que disfrute de ese pequeño ámbito local.

“Cuanto más escuchemos a los ciudadanos mejor se adaptará la política a sus necesidades”

 

P: ¿Cómo se realiza ese incremento de fiestas en los barrios?

R: Este año se llega prácticamente a todos los barrios y hay un ámbito importante que es el de los centros cívicos como espacios privilegiados. Habrá actividades como teatro, música, zarzuela, juegos infantiles, en varias plazas… en todos los barrios. Hay barrios, como San Pedro Regalado o España, que no tienen centros cívicos pero tienen centros de iniciativas, en los cuales prácticamente nunca se han llevado actuaciones. Eso no podía ser porque son barrios como los demás, con personas que necesitan y quieren tener cultura a la puerta de su casa y que pagan impuestos como los demás. Hay que hacer que todos los ciudadanos se acerquen y sean protagonistas en todos los barrios.

P: Al fin y al cabo, entiendo que esta participación en fiestas es una manera de cerrar el círculo y es una respuesta a todo el trabajo que lleváis haciendo en este sentido.

R: Claro, en los centros cívicos he mantenido reuniones con más de 200 entidades  que participan en ellos; y ellos son los que saben cuáles son las necesidades de los barrios y de la gente que participa. Creo que, en la medida en la que seamos capaces de escuchar a los ciudadanos cada vez más, podremos tener unas fiestas y una política para la ciudad que se adapte a lo que la gente necesita, y no a lo que un concejal de turno se le pueda ocurrir. Yo no sé más que nadie sobre los barrios o las fiestas, lo que tengo que hacer es escuchar y a partir de ahí tomar decisiones, pero informadas por los ciudadanos, que son los protagonistas de la ciudad.

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