Descaro y desenfado en el primer día del Summer End

La entrada gratuita hizo que la Plaza de Toros de Arroyo estuviera siempre con movimiento para ver a los grupos que pasaron por los dos escenarios

Monóxido hace saltar al Summer End.

Muchas son las vicisitudes que ha pasado el Summer End Festival hasta que ayer viernes, 26 de agosto, sonara la primera nota de La Noche de la Iguana hasta que Sergei Rez apagó su mesa de mezclas y dejó a los presentes con ganas de más.

El primer día de este festival, que se ha trasladado de Simancas a Arroyo de la Encomienda y que, a su vez, tuvo que ser movido a la Plaza de Toros debido a la previsión de unas lluvias que no aparecieron, pasó el corte con holgura. Ya desde primera hora de la tarde el trasiego era menor pero se notaba que el ambiente iba a crecer a medida que entrara la noche y los grupos fuesen desfilando por los escenarios San Miguel y últimoCero.

Unos grupos en su mayoría locales, producto autóctono crecido en la meseta, donde el paisaje es de un amarillo dorado que deslumbra a los ojos y el producto que sale arraiga para no querer moverse. Como a la escena musical vallisoletana, de una riqueza de estilos variopinta y de muchos quilates.

Desde estilos más cantautor, salvando las diferencias entre ambos, de Kiko Sumillera o Marta Andrés, pasando por la fanfarronería ecléctica de unos Flácida Dominga inenarrables, el rock progresivo más intimista de Tuxedo, la contundencia y los grandes riffs de guitarra de BOK, o las inigualables crónicas rurales de unos Monóxido descarados y siempre muy arriba. Sin olvidarse de los madrileños Sexy Zebras, uno de los grupos por los que mucha gente llegó hasta a Arroyo.

Este sábado es la prueba de fuego para un Summer End que en su primer día, gratuito, tuvo una acogida más que aceptable que hoy espera superar con nombres los de esos gallegos de ritmos punk sencillos y letras descaradas como son Novedades Carminha o unos Neuman que no paran de crecer con su rock progresivo que comienza callado pero te suelta en lo alto de la ola. Además de El Meister, producto local de sobrada calidad del que no hace falta decir nada, porque todo se sabe.

Pero también habrá hueco para grupos locales de folk americano refinado como Bicycle Thief, para la voz de miles de matices de Jimmy Barnatán o ese experimento musical en la piscina en el que Mamita Papaya, entre otros, le dará picante al ambiente.

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