Álvaro Rubio durante su rueda de prensa de despedida del Real Valladolid.

Con lágrimas en los ojos y el corazón en un puño. Así ha dicho adiós Álvaro Rubio al Real Valladolid. Uno de los que puede considerarse como “eterno capitán” y que se ha ganado el respeto de la práctica totalidad de la afición blanquivioleta. Diez años de entrega, esfuerzo y arraigo a unos colores por los que ha dado todo, sin reservas ni excusas.

El ‘18’ del pucela se ha despedido oficialmente este martes en una solemne rueda de prensa en la que el silencio no era total pero se dejaba sentir un halo de desilusión. Antes de que Álvaro Rubio compareciera ante los medios, la noticia de su adiós estaba más que asumida, a tenor del desarrollo de los acontecimientos durante este verano. Junto a un visiblemente emocionado Carlos Suárez, el capitán del Real Valladolid ha mostrado en palabras la misma serenidad y temple que ilustra con su juego sobre el césped. Aunque su tono de voz y su mirada a veces escondida dejaban ver la tristeza que profesaba en su interior.

Un adiós que significa que Rubio dejará de vestir estos colores que le han visto crecer como futbolista pero no una despedida a un sentimiento, el cual durará eternamente. “Estaré siempre apoyando al Real Valladolid porque lo siento y lo llevo dentro”, ha afirmado un emocionado pero contenido ya ex capitán de la entidad pucelana.

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Precisamente ese sentir de que él es únicamente una parte de un todo mucho más grande es lo que le confiere al riojano ese estatus de leyenda que ya empieza a forjarse a sus espaldas. “Las personas vamos pasando pero el club es el que siempre está aquí, y al final eso es lo más importante”, ha resumido a las claras Rubio, quien se ha declarado “muy orgulloso” de ser parte de la historia de un club en el que ha sido “muy feliz”.

No entra en los planes de Herrera

Antes de la emotividad por dejar atrás una etapa que a buen seguro ha sido indispensable en su vida, Álvaro Rubio ha querido ser igual de ordenado y concienzudo que en su trabajo en la medular del campo.

En un primer lugar ha explicado el desarrollo de los acontecimientos que han precipitado su salida durante este verano. Al finalizar la temporada, Carlos Suárez se puso en contacto con el ‘18’ para ver la idea de futuro que este tenía; que no era otra que “seguir” en el Real Valladolid a pesar del año oscuro que se ha dejado atrás.

Alvaro Rubio despedida Real Valladolid (3)Según Rubio, el presidente se mostró encantado de su continuidad, pero el ya ex capitán le puso la condición de que tanto el nuevo entrenador, Paco Herrera, como el director deportivo, Braulio Vázquez, tenían que estar de acuerdo con dicha continuidad.   

Tras eso, el riojano vio como el tiempo se alargaba sin una respuesta clara por parte de los implicados, por lo que se puso en contacto directo con Herrera para “conocer de primera mano” sus planes. Así, tras un “tiempo para decidirse”, el técnico barcelonés comunica, el pasado 26 de junio, que no cuenta con los servicios del mediocentro al tener a su servicio ya a seis centrocampistas en el equipo, con lo que pasaría a ser el séptimo.

Rubio ha agradecido la “sinceridad” de un Herrera con el que coincidió en el Albacete, y solo ha lamentado el hecho de que se haya prolongado tanto en el tiempo una decisión tan importante.

Otro motivo, en el que se puede vislumbrar con claridad la nobleza de este jugador y el sentimiento de pertenencia a unos colores, es el hecho de que Rubio no quería “estar por estar” en un momento en el que el club tiene un “presupuesto apretado”. Por ello, ha preferido echarse a un lado y dejar que el club siga avanzando por las líneas que decidan sus dirigentes.

Así, con los ojos vidriosos y después de un abrazo con Suárez -visiblemente más emocionado- y otros tantos con estandartes blanquivioletas como Marcos y Víctor -que no se han perdido este doloroso adiós-, Álvaro Rubio abandona el Real Valladolid como no podía ser de otra manera: con la clase que le caracteriza y los agradecimientos como discurso. Porque el Real Valladolid no hubiera sido lo mismo sin Álvaro Rubio, y a buen seguro que, más allá de su fútbol, su personalidad ha sido forjada por sus años en esta ciudad y este club.

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