Saravia pide, por carta, salvar el San Juan de la Cruz

Ha enviado dicha carta al secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás Burgos

Manuel Saravia, concejal de Urbanismo.
Manuel Saravia.

El concejal de Urbanismo y primer teniente de alcalde de Valladolid, Manuel Saravia, ha pedido por carta al secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás Burgos, para que este organismo público no derribe el antiguo colegio San Juan de la Cruz, situado en el barrio de la Rondilla, a cuya demolición se oponen vecinos y Ayuntamiento.

En la misiva, a la que ha tenido acceso Europa Press, Saravia recuerda el “evidente interés vecinal” del edificio y ha recordado la “promesa incumplida” de la ministra de Empleo y Seguridad Social en funciones, Fátima Báñez, de dialogar sobre el asunto.

A la vista de la “demolición inminente” del San Juan de la Cruz, el edil reitera que la “mejor opción” para el barrio es la rehabilitación del inmueble y su empleo para “usos sociales” y ha abogado por “aplazar la demolición” hasta conocer la idea de actuación ganadora en el concurso puesto en marcha para el edificio que lo sustituirá.

Esta es la carta íntegra:

Estimado Sr. Burgos,

Según parece, la próxima semana se iniciará el derribo del antiguo Colegio San Juan de la Cruz, en la Rondilla. Un edificio de evidente interés vecinal, sobre el que el Pleno del Ayuntamiento de Valladolid pidió que se conservase el pasado 2 de febrero de 2016. Pero que por el contrario su actual propietario, la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS), quiere demoler inmediatamente para construir en esa parcela una nueva sede de la institución.

El Ayuntamiento lleva tiempo esforzándose por conjugar los intereses municipales, vecinales y de la TGSS. Ha intentado negociar una permuta ofreciendo diversas parcelas, dialogar públicamente con representantes de la propiedad y analizar técnicamente otras posibilidades de emplazamiento para las oficinas de la TGSS. La actual Ministra de Empleo y SS en funciones, Fátima Báñez, se comprometió públicamente a dialogar sobre el asunto, pero ha incumplido ese compromiso.

A la vista de la demolición inminente me puse en contacto una vez más con Jesús Julio Carnero, quien me ha indicado, después de hablar con la Directora Provincial de la TGSS, que tienen intención de plantear en septiembre un “concurso de ideas” en el que se prime tanto el “aprovechamiento de materiales” de la actual construcción como la posible reproducción de algunos elementos o volúmenes que hagan referencia al edificio que se va a demoler. Usted mismo habló hace algunas semanas de que “incluso se podría integrar una parte del edificio”. Obviamente, para reproducir volúmenes y aprovechar materiales o integrar una parte no hay nada mejor que mantener y rehabilitar elementos o sectores del actual edificio, sin echarlos abajo previamente.

Desde el Ayuntamiento seguimos defendiendo que el antiguo colegio se destine a usos sociales. Seguimos pensando que es la mejor opción para el barrio. Pero en todo caso pensamos que al haberse planteado el concurso de ideas lo más razonable es esperar a su resultado. Aplazar la demolición hasta conocer la idea de actuación ganadora, y mantener entonces en pie lo que se considere oportuno en la propuesta elegida. Con lo cual no se produciría ningún retraso para la TGSS, ya que la demolición podría ejecutarse perfectamente en el periodo de redacción del proyecto seleccionado. La TGSS podría pedir una prórroga de la licencia y de esa forma se evitaría que un gobierno (no lo olvidemos) en funciones consumase una actuación irreversible que nadie debería pensar que se lleva a cabo ahora por intereses exclusivamente personales.

Cordialmente

Saravia,

Concejal de Urbanismo, I. y V.

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