Ríos de Luz III: el valor cultural del Teatro Calderón

Es internacionalmente conocido por ser la sede de la Seminci.

“Como por la noche está iluminado el frontón, lo que antes era el salón de telones y ahora es de ensayos, los turistas dicen que cuando el sol se pone pueden contemplar toda la belleza del edificio que, de día, pasa desapercibida”, asegura María Martín, la ruta y más fiel conocedora de este transcurrir mágico llamado Ríos de Luz.

Teatro Calderón, Ríos de Luz, Valladolid
Entrada al Teatro Calderón

Si comenzamos en San Benito y descubrimos en el anterior artículo los entresijos de San Pablo, hoy toca detenernos en otra joya arquitectónica de la ciudad de Valladolid, sumamente conocida por los turistas y con un valor cultural supino por ser la sede de uno de los festivales de cine más conocidos de España y Europa como es la Seminci.

El Calderón es el principal teatro de la capital del Pisuerga y fue inaugurado el 29 de septiembre de 1864 con una representación de sobra conocida como El alcalde de Zalamea, de Calderón de la Barca.

Jerónimo de la Gándara fue el encargado de diseñar un edificio ecléctico y de tendencia neoclásica que pasa por ser el exponente más claro del estilo de vida de la burguesía vallisoletana, enriquecida con las primeras industrias.

En 1999 fue reinaugurado tras someterse a una más que profunda remodelación en la que se respetaron la sala, las fachadas y algunos elementos más con el fin de poder acoger representaciones de teatro, ópera, zarzuela, danza, ballet, flamenco y jazz, además de ser la sede de la Semana Internacional de Cine de Valladolid, como hemos apuntado anteriormente.

Alberga la Sala Municipal de Exposiciones del Teatro Calderón en lo que es un nuevo reclamo para visitar un lugar único que de noche adquiere un componente místico y de belleza digno de ser visitado.

La belleza oculta de la Iglesia de las Angustias

A escasos metros del Teatro Calderón se ubica la Iglesia Penitencial de Nuestra Señora de las Angustias, la sede de la Ilustre Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de las Angustias y una de las cofradías más antiguas de la Semana Santa vallisoletana.

Con su iluminación y de noche, este es otro de los edificios que adquiere su máxima belleza y que turistas y habitantes de Valladolid no se pueden perder, sobre todo en verano, disfrutando de un buen paseo en compañía.

Recuerda los artículos anteriores:

  1. Ríos de Luz: la magia de la noche vallisoletana: aquí.
  2. Ríos de Luz I: el encanto de San Benito: aquí.
  3. Ríos de Luz II: la elegancia de San Pablo y entorno aquí.

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