Punto y seguido

Dos de nuestros redactores en Valladolid, Isaac Barrientos y Sergio Soto, debaten distendidamente sobre los temas de actualidad de la ciudad del Pisuerga. Esta semana, la polémica sobre la celebración en la Plaza Mayor del torneo Pádel Pro Tour en el mes de julio.

Isaac Barrientos: Estimado compañero, estoy convencido, conociéndote como te conozco, de que te gusta pasear por la Plaza Mayor de nuestra ciudad, disfrutar de este enclave privilegiado en el centro de la ciudad. ¿Por qué tenemos que renunciar durante más de una semana a ese espacio público, entregarlo a la iniciativa y privada y, encima, para algo elitista como el torneo internacional de pádel?

Sergio Soto: Amigo y colega de andanzas periodísticas. En esta pequeña inauguración dialéctica he de comenzar diciendo que sí, la Plaza Mayor me gusta. El centro neurálgico de esta hermosa ciudad es un emplazamiento idóneo para recibir a los amantes de ese deporte tan de moda que es el pádel. Un espacio idílico donde los visitantes quedarán asombrados por la funcionalidad de la plaza y la grandeza del entorno mientras los mejores de la raqueta sin cuerdas se juegan el todo por el todo.

I.B: Si todo es por el placer y disfrute de los visitantes, no tendríamos días suficientes para acoger en la Plaza Mayor (y quizá en el resto de espacios públicos del centro y los barrios) a los miles de eventos que, por suerte, se realizan en la ciudad durante el año. Es necesario poner un límite y, precisamente, el uso del espacio público lo es. Qué hay de los turistas que vengan a comienzos de julio, ¿no merecen también ellos disfrutar de la Plaza libre y radiante?

S.S: Lo merecen, claro que sí, pero en un mundo donde el que manda es el parné y la situación económica es tan complicada, Valladolid no puede dejar pasar una oportunidad como esta para que las arcas municipales engrosen sus reservas con más de un millón de euros. Así que no todo es por placer. Todo es por dinero. Estoy de acuerdo en que hay que poner un límite, por eso la iniciativa privada también necesita su hueco. ¿Acaso desprecias el retorno económico con el que Valladolid podrá invertir en mejoras para sus ciudadanos?

I.B: Ay, el retorno económico. El aro por el que parece que todo entra, pero no debe ser así. Prefiero los ingresos que deja en la ciudad el campeonato de España de tenis de mesa, con cientos de participantes y familiares, compitiendo en el polideportivo Pisuerga y gastando en la ciudad. Sin invadir nada. Si uno piensa en lo que alquilaría de su propia casa y a qué precio, aparecen las barreras y los límites del retorno. ¿Tendría sentido cubrir la fachada del propio Ayuntamiento para anunciar una película si pagan al Consistorio un par de millones?

S.S: Pues en el mundo del consumismo en el que vivimos y que nos engulle a todos, sí lo tendría. Vale más rendirse a tiempo que una derrota con heridas profundas e incurables. ¿Por qué no pueden convivir las banderas reivindicativas con los anuncios que dejan billetes? Además, la Plaza Mayor es el salón de la casa de todos los vallisoletanos, una morada que gobierna Óscar Puente. Le pese a quien le pese. Y como madre que te dice que te abrigues antes de salir, yo confío en su raciocinio, no vaya a ser que me constipe. No obstante, ¿dónde pondrías tú un evento internacional como el que nos ocupa?

I.B: Sitios para el evento hay unos cuantos, igual que han encontrado en otras ciudades. Si Roland Garros no se juega a los pies de la Torre Eiffel, no debería haber problema en jugar esta prueba del Padel Pro Tour en Pisuerga o Huerta del Rey, o en el aparcamiento de Zorrilla. En fin, ya que no vamos a llegar a un acuerdo escribiendo, ve buscando pareja, que en la multitud de horas libres de la gigante instalación que cubrirá la Plaza en julio, te podré retar a un duelo de pádel.

S.S: El aparcamiento de Zorrilla… pues buena imagen vamos a dar a los más de 1.000 visitantes diarios que pasearán por Valladolid con motivo del pádel. Esos son muchos visitantes y no creo que el José Zorrilla sea una proeza arquitectónica. Al igual que tampoco tenemos una pista central como la Philippe-Chatrier. Por eso, en este caso, el entorno hace mejor al contenido. Sea como fuere, llevo tiempo entrenándome y no vas a tener nada que hacer contra mí. A no ser que Belasteguín sea tu pareja. Ahí estará más reñido.

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