Ayuntamiento y asociaciones vecinales, en sintonía para encontrar una solución

Desde ambos lados del tablero se deja claro que la intención es que todo siga como hasta ahora en la cuestión del alquiler de locales, en pos de seguir aumentando la participación ciudadana.

Puente dialoga con los representantes de las asociaciones de vecinos de Valladolid.

Tanto el Ayuntamiento como la Federación de Asociaciones Vecinales de Valladolid han mostrado este martes su sintonía y la clara intención de solucionar cuanto antes el problema surgido con los locales que las diferentes asociaciones de vecinos ocupan para realizar sus actividades y que hasta la fecha corrían a cuenta del Consistorio.

Como ha explicado el alcalde, Óscar Puente, a los medios de comunicación, el inconveniente surge cuando desde la dirección de Patrimonio se alerta de que el sistema de cesión actual tiene “problemas de legalidad” que chocan con la Ley de Patrimonio y con la Instrucción sobre Contratación que se puso en marcha el año pasado desde la Vicesecretaría General del Ayuntamiento.

De ahí que el Ayuntamiento se pusiera en contacto con 24 asociaciones de vecinos para informarles de dicha problemática.

Ambas partes han querido trasladar un mensaje de tranquilidad y una “clarísima voluntad” de arreglar el entuerto cuanto antes, como ha reconocido María José Larena, presidenta de la Federación de Asociaciones Vecinales de Valladolid. Un plazo que Puente se marca en “máximo un mes”.

Además, tanto Puente como Larena han hablado de “posibilidades nada descartables” de que “todo se quede como está” y el movimiento vecinal no salga agravado por este contratiempo. “Se va a resolver este problema sin que haya daño a movimiento vecinal”, ha afirmado el primer edil, quien también ha asegurado que “no queremos perjudicar en nada la participación ciudadana, al revés, queremos fortalecerla”.

La presidenta de la Federación de Asociaciones Vecinales de Valladolid ha explicado que la primera intención por parte de las asociaciones de vecinos es la de conocer de primera mano esa norma legal que obliga a cambiar el actual sistema de arrendamiento, así como saber desde cuándo se debía de aplicar y por qué se comienza a aplicar ahora.

Si esto no fuera posible, ambas partes estudiarían cada una de las posibilidades que se plantean para decidir conjuntamente y que el movimiento vecinal no se viera perjudicado. Opciones que pasan por la subrogación del contrato actual o la de sacar a concurso público las contrataciones.

Larena ha dejado claro que la subrogación sería una “faena gorda” porque para las asociaciones de vecinos sería “difícil” calcular las cuantías económicas más allá del propio alquiler del local, como luz o agua, y que asumía también el Ayuntamiento.

“Supone un coste de trabajo y de esfuerzo por parte de personas voluntarias que tenemos la tarea de construir una ciudad mejor y no de hacer trabajo administrativo que nos puede superar”, ha asegurado Larena.

El regidor, Óscar Puente, ha asegurado que el tema “ya se está estudiando a fondo” para encontrar una solución que sea “cero gravosa” para las asociaciones de vecinos. “Queremos un movimiento vecinal cada vez más fuerte”, ha afirmado el alcalde.

Así pues, falta esperar para saber la resolución de este problema que tiene visos de solucionarse, de buena o peor manera para las asociaciones, en un espacio de tiempo que no vaya más allá de un mes.

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