Crónicas rurales… y de toros en el Páramo de La Parrilla

Lo hacemos en esta ocasión desde el Páramo de La Parrilla, a una veintena de kilómetros de Tudela de Duero. Por aquí se encuentra la ganadería Toros de Tierz y los aficionados prácticos del Taller de Toros se dieron cita en esta finca que representa el abogado y crítico taurino César Mata.

Son casi veinte locos del toro; bendita locura la que trae Felipe Romero; de apellido taurino y como si fuera el auténtico heredero de la dinastía de los romero de Ronda, porque no se puede ser más torero que este arquitecto soriano afincado en La Cistérniga. Es que lo vive y lo hace vivir a todo aquel que se apunta al Taller año tras año, y van siete ediciones.

toros en paramo de la parrilla 11Pues los aficionados prácticos del Taller de Toros se las entendieron con cinco añojitas de Tierz que fueron una auténtica delicia, sobre todo la primera colorada (me tuve que marchar en la tercera) que tuvo una clase superior. Después de pasar por varias manos – tocaban a cuatro “toreros” por vaca- hasta se atrevió el propio ganadero luciendo su manejo con la franela. Y luego otro voluntario, y un niño con su padre al alimón y la becerra seguía embistiendo con el hocico por la arena de la coqueta plaza de tientas de Tierz.

Todos ellos disfrutaron en mayor o menor medida con las becerras en una tarde primaveral con algo de viento que apenas molestó. Y para mayor gloria, Felipe les trajo esa tarde a un profesor de auténtico lujo: Miguel Bienvenida; un novillero puntero de la década de los 80 e hijo de Angel Luis Bienvenida. Miguel abandonó el toreo y los estudios y se hizo bancario. Buena gente y buenas lecciones teóricas y prácticas que impartió esa tarde en Tierz.

Entre los aficionados prácticos hay espigados estudiantes como Francisco, jubilados como el amigo Toquero, excelentes muleteros como Alberto, funcionarios, abogados, autónomos, faseros como Cholo que además cría bueyes y pronto le haremos un reportaje…y una chica; la única fémina del grupo: Rosa, una riosecana que está en las primeras pruebas, pero ya está anunciada en las fiestas de su pueblo para participar en la becerrada.

Y no olvido al promotor y alma mater de este grupo que torea con exquisitez: Felipe Romero. De viandas no puedo hablar porque un compromiso familiar me impidió estar con ellos a la hora del condumio; pero según las malas lenguas hubo parrillada para dar y tomar. Pero si pude apreciar la camaradería que tiene el grupo y sobre todo esa pasión por el toro que los hace distintos. Son locos, pero bendita locura…

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