La dispersión de amianto paraliza la demolición de la antigua Panrico

Debido a una orden judicial, al comprobar que la fábrica de Fuensaldaña tiene fibras de este material altamente cancerígeno.

Los trabajos de demolición de la antigua fábrica de Panrico en Fuensaldaña han sido paralizados por orden judicial como consecuencia del grave riesgo que suponen para la salud de las personas debido a que los mismos se están ejecutando de forma descontrolada y tras advertir de que los escombros se componen de fibras de amianto, de alto componente cancerígeno.

La paralización de las obras de demolición de la factoría, sita en la Urbanización ‘El Molar’ del término de Fuensaldaña, ha sido acordada en virtud de un auto, de fecha 7 de junio, dictado por el Juzgado de Instrucción número 2 de Valladolid y a instancias de la Fiscalía de Medio Ambiente y Urbanismo, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

El inicio de la maquinaria judicial tiene su origen en un informe de la Jefatura de la Oficina Territorial de Trabajo de la Junta de Castilla y León remitido a la Fiscalía de Valladolid el pasado día 31 de mayo en el que se pone de manifiesto que, tal y como ha podido comprobar una técnico de la Unidad de Seguridad y Salud Laboral, la demolición de las instalaciones de la antigua Panrico en Fuensaldaña se estaría efectuando “de forma descontrolada, sin tratamiento específico del material de amianto, con elevado grado de deterioro, que se acumula de forma fragmentada en el suelo o mezclado con escombros y sin gestionar estos residuos, altamente peligroso, conforme a la legislación vigente”.

Peligro para zonas residenciales

Así, el informe concluye que la situación está generando una “grave contaminación ambiental, por producción y dispersión descontrolada de fibras de amianto al ambiente y en el suelo, existiendo zonas residenciales próximas”, por lo que la técnico plantea la necesidad de paralizar los trabajos de forma inmediata hasta que se autorice un Plan de Amianto ajustado a la situación en que se encuentra la demolición.

Por ello, la fiscal de Medio Ambiente y Urbanismo, Ana María Valle, además de solicitar al juzgado la paralización inmediata de los trabajos, decisión ya adoptada por Instrucción 2, ha formulado denuncia contra los presuntos responsables de tal actuación: la ‘Familia Morgo S.L’, propietaria; ‘Transportes y Excavaciones Recio, S.L’, encargada del traslado de los residuos; ‘Desamiantados Tecnológicos’, mercantil que, mediante un plan único de carácter general, ha ensacado parte del amianto y posteriormente retirado por un transportista autorizado, y finalmente contra el ‘palista’ autónomo J.P.

Los hechos son por tanto investigados por el Juzgado de Instrucción número 2, cuyo titular, César Gil Margareto, ha acordado incoar diligencias previas y ha solicitado al Seprona de la Guardia Civil de Valladolid la práctica de distintas diligencias para la comprobación de los mismos, su naturaleza y personas responsables.

En este sentido, los agentes deberán realizar una inspección ocular y tomar muestras de los suelos y residuos depositados en las obras objeto de investigación y en función de su resultado se acordará, en su caso, citar a los denunciados que resulten identificados para que declaren en calidad de investigados.

No hay comentarios

Dejar respuesta