Asaja solicita con urgencia una IGP para la patata de Peñafiel

Señalan que es un proyecto en el que se lleva trabajando desde hace más de una década.

Patata de Peñafiel.

Asaja Valladolid, junto otros colectivos de Peñafiel, urge a la Junta de Castilla y León la aprobación de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) para la patata que se cultiva en dicha comarca vallisoletana, un proyecto en el que se trabaja desde hace más de una década años y que, según critica, desde la Consejería de Agricultura siempre han calificado de “imposible”.

La organización profesional agraria, varios productores de esta comarca y colectivos como el Ayuntamiento de Campaspero discrepan de tal calificación y consideran que la ‘Patata de Peñafiel’ reúne las características morfológicas, climáticas, específicas, térmicas, de calidad y de vinculación al territorio que harían posible el reconocimiento de este sello de calidad.

Entre los argumentos de estos colectivos está que recientemente se ha reconocido por parte de la Unión Europea a la ‘Patata del Fucino’ (Italia) que reúne unas características “prácticamente hermanas” a la ‘Patata de Peñafiel’ en cuanto a situación geográfica, calibres, vinculación con la zona, composición del terreno, periodo productivo o oscilación térmica.

Para Asaja, si la Unión Europea ha reconocido con esta distinción a la ‘Patata del Fucino’, sería lógico “que los productores de la comarca de Peñafiel también pudieran alcanzar este sello porque su producto cumple los mismos requisitos, e incluso más, para alcanzar la IGP.

Se trata de proteger e identificar a la ‘Patata de Peñafiel’ como producto de calidad reconocida, aportando una garantía a los productores, comercializadores y a los consumidores, aumentando su valor añadido para hacer más viables las explotaciones, las cuales están totalmente adaptadas a los ecosistemas tradicionales y respetan el medio natural.

La ‘Patata de Peñafiel’, a juicio de Asaja, aportaría para los productores y la comarca ventajas como difusión del producto fuera de Castilla y León y de España, prestigio al comercializador y la certificación al consumidor de un producto seguro, homogéneo y de calidad.

Además, entiende que este sello sería una herramienta de venta que ayudaría a los productores locales a posicionar mejor su producto frente a los abusos de la distribución.

“La ‘Patata de Peñafiel’ sería su herramienta para luchar contra la distribución que intenta discriminar al productor local, introduciendo patata de fuera de peor calidad que la patata española que producen nuestros agricultores con unas cualidades culinarias infinitamente mejores”, concluye Asaja.

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