Miles de fieles celebran la misa del Corpus Christi en Recoletos

La lluvia hizo acto de presencia e hizo que muchos se resguardaran en los soportales

Unas 3.000 personas han participado este domingo en una misa multitudinaria celebrada en el Paseo Central del Campo Grande de Valladolid con motivo de la festividad cristiana del Corpus Christi y que ha puesto broche final al Congreso Eucarístico Diocesano que se celebra en la capital desde el pasado sábado 21 de mayo.

La lluvia ha respetado la mayor parte de esta celebración, ya que hizo acto de presencia en la última parte de la misa, lo que ha provocado que los ciudadanos se resguardaran en soportales próximos, aunque, minutos más tarde el sol volvió a ser protagonista, lo que ha posibilitado la conclusión de la Eucaristía y la consiguiente procesión que concluyó en la entrada de la Catedral.

Los fieles han podido seguir este acto litúrgico con facilidad, ya que se han colocado dos pantallas de grandes dimensiones al lado derecho del Altar Mayor que estaba ubicado al final del Paseo Central del Campo Grande.

Los niños han sido los protagonistas de este último acto del Congreso Eucarístico, ya que casi un centenar participaron en esta tradicional procesión que en años anteriores se ha celebrado por la mañana ataviados con sus trajes de Primera Comunión. Así, a su paso por las calles más céntricas de Valladolid han esparcido centenares de pétalos de rosas al paso de La Custodia del Cuerpo de Cristo realizada por el platero vallisoletano Juan de Arfe.

En su homilía el Arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, ha recordado a los asistentes que uno de los objetivos de la presencia en esta misa es “afianzar la solidaridad” y que tras la celebración en la última semana del Congreso este acto se convierta en un “impulso para recorrer el camino abierto” como “un comienzo nuevo y prometedor”.

Blázquez ha expresado su deseo de que la Eucaristía ocupe dentro de la vida cristiana “el puesto que le corresponde” y ha añadido su intención de que “si está en el centro de la Iglesia esté en  el centro de la vida de los fieles” con una participación plena, además ha valorado que la dignidad de las personas se mide en la adoración “humilde de Dios y por el servicio sacrificado de los demás”.

Además ha evidenciado que con esta convocatoria se hace un reconocimiento al interés de los asistentes de “ser el pueblo de la Eucaristía, el pueblo del domingo y el pueblo de la caridad”. “No somos un pueblo a la deriva”, ha aseverado

De este modo, ha resaltado la función de la Mesa de la Eucaristía para “compartir los bienes de la creación y de la tierra de los hombres”.

Por último, Blázquez ha llamado a todos los asistentes a la “solidaridad” y ha invitado a “atender a aquellos con los que Jesús se identifica”, entre los que ha citado a los emigrantes, refugiados, enfermos y desamparados, por este motivo ha avanzado que la colecta recaudada en esta misa se destinará íntegramente a los damnificados por el terremoto de Ecuador.

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