El Real Valladolid vuelve a mostrar su mediocridad

Derrota en Tenerife por 3-1.

Foto: LFP.

El Real Valladolid vuelve a complicarse la vida. Este sábado, perdió en el Estadio Heliodoro Rodríguez López por 3-1 ante el C.D. Tenerife y tendrá que fijar su vista en lo que pueda hacer la U.D. Almería ante el Real Oviedo en el Estadio de los Juegos de Mediterráneo y el Llagostera en Miranda de Ebro para saber a cuántos puntos estará del descenso cuando acabe la jornada 39ª de la Liga Adelante.

La derrota del Pucela en Tenerife fue justa. El Real Valladolid jugó mal al fútbol y al C.D. Tenerife le bastó con hacerlo regular para ganar, aunque no pudo cerrar su victoria hasta el descuento, cuando el Choco Lozano cazó una contra y puso el 3-1 definitivo.

Al descanso, el Real Valladolid ya se había prácticamente despedido de la posibilidad de puntuar en Santa Cruz de Tenerife, con un 2-0 en contra. Sus constantes pérdidas de balón en su intento de salir jugando desde atrás fue un lastre muy pesado para el Real Valladolid, y el C.D. Tenerife, sin hacer nada del otro mundo, marcó dos tantos que nacieron de la inspiración individual de su joven delantero Nano, que está devolviendo la confianza de su entrenador, Pep Martí, con goles a pares, el primero a la media hora de juego tras un pase en profundidad de Aitor para romper la línea blanquvioleta y el segundo, en el minuto 42, de un disparo imparable desde la frontal del área.

En el descanso, Alberto López intentó que su equipo ganara en posesión de balón con la entrada de Rennella por André Leao y ordenando a Óscar que retrasara su posición para intentar organizar el fútbol vallisoletano. Pero bastaba una tímida presión del C.D. Tenerife para perder el esférico una y otra vez.

Pero como el C.D. Tenerife se durmió en los laureles y en el fútbol hay golpes de fortuna, el Real Valladolid se encontró con el tanto que le metió en el partido a la hora de juego, cuando en una falta lateral Roger pugnó con un defensa, el balón salió rechazado hacia atrás y Óscar, completamente solo ante Dani Hernández, fusiló al exarquero blanquivioleta, que antes solo había visto peligrar la integridad de su portería en una falta directa que, justo antes del descanso, Mojica estrelló en el larguero.

Con el 2-1, el Pucela, con corazón pero sin acierto, intentó el empate y el C.D. Tenerife esperó a la contra para dar la puntilla. Eso cuando el balón no estaba detenido, porque el partido se trabó con faltas constantes ante la pasividad tarjetera del colegiado.

En el descuento, con una arrancada del hondureño Lozano, uno de los mejores delanteros de la categoría que ahora está a la sombra del talento emergente del joven Nano, el Tenerife sentenció un resultado que devuelve la desazón a orillas del Pisuerga.

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