Puente tacha de “chulería habitual” el plantón de Burgos a Saravia

El alcalde cree que la aprobación inicial del expediente para catalogar el San Juan de la Cruz paralizaría su derribo.

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, se ha referido al hecho de que ni la ministra de Empleo en funciones, Fátima Báñez, ni el secretario de Estado de Seguridad Social, el vallisoletano Tomás Burgos, recibieran este martes al concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, para abordar la cuestión del derribo del San Juan de la Cruz y una posible negociación.

Algo que el regidor ha considerado como una “chulería habitual de algunos miembros del PP”, que la tienen en muchos sitios, el gesto de Tomás Burgos de no recibir a Manuel Saravia.

Así, ha señalado que más que la ministra, le “disgusta” el “gesto” de Tomás Burgos “porque además andaba por el Paseo Zorrilla paseando” y que no reciba al teniente de alcalde de su ciudad, “aunque sea para decirle que no”, le parece algo que “habla muy mal de él”.

Asimismo, considera que esta cuestión pone “un poco en contraste”, cuando algunos dicen que todos son iguales, las diferencias entre unos y otros. “Nosotros recibimos a todo el mundo, no nos negaríamos jamás a recibir a un representante de otra institución que tuviera que plantearnos una cuestión de interés para nuestra ciudad y es desde luego un planteamiento que no es aceptable”, ha añadido.

Óscar Puente ha insistido en que “es un contraste”, más aún con el talante de quien iba a verle, “que si por algo se caracteriza es por su capacidad de diálogo y sus buenas maneras”, tras lo que ha recordado que había solicitado la reunión por escrito, había llamado el día antes y el mismo día por la mañana para decir que iba.

Posible suspenso de licencia de derribo

Por otro lado y con el San Juan de la Cruz como telón de fondo, Óscar Puente ha asegurado que la aprobación inicial del expediente para catalogar el antiguo colegio supondría dejar en suspenso la licencia de derribo aprobada este miércoles en la Junta de Gobierno.

Sin embargo, Puente, en declaraciones a los medios recogidas por Europa Press, ha pedido prudencia dado que el expediente aún está en sus inicios y exige unos trámites como recabar informes, pero se intentará elaborar y el asunto irá al próximo pleno municipal.

“Con la aprobación inicial quedaría en suspenso la licencia, por tanto, son quince días hasta el próximo pleno, salvo que lo tiren esta semana”, ha señalado el alcalde, quien aunque abre la posibilidad de que se produzca la paralización pide analizar con prudencia la cuestión ante el inicio del expediente, para cuyos detalles se ha remitido al concejal de Urbanismo, Manuel Saravia.

“No se puede dar por sentado que se va a catalogar, se va a intentar””, ha aseverado Óscar Puente.

En cuanto a otras posibles vías para evitar el derribo, el alcalde cree que no se puede hacer mucho más. “Como no nos vayamos allí a encadenarnos con los vecinos, que nos lo han pedido por cierto, no sé qué vamos a hacer”, ha explicado.

Sin embargo, ha aclarado que no es partidario de esas medidas y ha incidido en que no se caracteriza por ser “timorato a la hora de hacer determinados gestos” pero considera que “una cosa es estar allí con los vecinos y otra cosa encadenarse”.

Una decisión errónea

Puente ha agregado que, a su juicio, “es un error” derribar el inmueble, lo que cree que pagaría políticamente quien lo cometa y ve que lo “razonable” es intentar abrir una vía de diálogo y encontrar un acuerdo satisfactorio para las dos partes.

Sin embargo, el primer edil ha recalcado que el propietario del inmueble, como es “innegable”, es la Seguridad Social, que está “en su legítimo derecho de cometer los errores que quiera con él”.

“Pero nosotros dentro de nuestras atribuciones intentaremos salvar la iniciativa, que creo que es lo que quiere el barrio, que es que se mantenga el inmueble y se le dé un uso social, y no un edificio de oficinas que se puede poner en cualquier otro sitio”, ha afirmado.

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