Siempre se dice que es el sueño de cualquier deportista, participar en unos Juegos Olímpicos defendiendo a tu país, formar parte del mayor evento deportivo conocido y competir junto a los mejores en decenas de disciplinas. Pero ese sueño, al menos de momento, va a seguir siendo un anhelo para Mohamed Ahmed y el resto de los saharauis. Las presiones de Marruecos para que la comunidad internacional no reconozca a la República Árabe Saharaui Democrática impiden que Ahmed y el resto de sus compatriotas puedan ondear su bandera en el estadio olímpico.

‘Moha’, tal y como le conocen sus amigos, nació en Tinduf, en los campamentos de refugiados saharauis en Argelia. A los siete años vino a Valladolid dentro del programa Vacaciones en Paz, pasó un verano aquí y después se quedó con la familia de acogida hasta ahora, 17 años como un vallisoletano más. Estudió en el Instituto Ribera de Castilla el ciclo de Formación Profesional de Producción de Madera y ahora trabaja en una empresa del sector en la ciudad. Pero este joven de 24 años tiene una pasión, el boxeo.

Moha en un combate (Foto: roundgalicia.com).
Moha en un combate (Foto: roundgalicia.com).

“El boxeo siempre me había llamado la atención, pero a mi familia de aquí no le gustaba, se quedaban con la imagen mala que tiene de deporte violento, que te rompen la nariz… así que tuve que esperar hasta cumplir los 18 años para poder empezar a entrenar con el club, que lo conocía gracias a Miguelón porque entrenábamos juntos”, explica a Noticias Castilla y León en esta entrevista.

Durante años, Ahmed entrena y compite en algunas veladas, disfrutando de su gran pasión. Hasta que a finales de 2014, después de ganar el campeonato de Castilla y León, recibe una llamada del presidente de la Federación de Castilla y León de Boxeo, Pedro Retuerto, “que me preguntó si quería ir al preolímpico que se iba a disputar en África y era clasificatorio para los Juegos de Río. Pensé que me estaba gastando una broma y le colgué el teléfono, pero minutos después me llamó un ministro del Sáhara, aluciné y me di cuenta de que era verdad”.

El contacto se mantuvo durante los siguientes meses a través de la Federación de Boxeo de mohamed ahmed boxeo combate 1Argelia, país que colabora en la preparación de los deportistas saharauis. En agosto de 2015, Mohamed cogió sus vacaciones para entrenar durante tres semanas en Argelia y prepararse para el gran momento. La competición se disputó del 4 al 19 septiembre en Brazzaville, en Congo, pero Moha no pudo estar.

“Cuando llegó el día para poder ir al Congo me dijeron que no podía viajar, ya estaba todo preparado para subirnos al avión y me entero de que no me han podido tramitar la licencia internacional; no debería haber pasado, pero como el Sáhara no está reconocido como país, todo son pegas y Marruecos siempre torpedea todo lo que puede”, recuerda con frustración.

La de 2015 fue la primera vez que los deportistas saharauis compitieron en los Juegos Africanos y una oportunidad única de haber logrado deportivamente el pase a los Juegos Olímpicos, aunque después la burocracia internacional hubiera echado por tierra el mérito. “Ese era el gran objetivo, competir contra gente de otros países, probarme al máximo nivel y defender a mi país, espero poder hacerlo algún día”.

El boxeo en los Juegos Olímpicos sigue siendo amateur, no pueden participar los deportistas con licencia profesional. Sin contratos con marcas deportivas, sin apuestas, cobrando lo mismo ganes o pierdas, con guantes diferentes, una forma de puntuar diferente, “en el boxeo amateur el árbitro va a proteger a los púgiles, mientras que en el profesional sólo se busca dar espectáculo”.

Futuro

“He mantenido contacto con las autoridades saharauis para crear una federación, empezar a formar a jóvenes y poco a poco ir creciendo y participando en competiciones, aportando a los chavales los valores del deporte”, comenta ilusionado Mohamed, que ahora está centrado en la preparación del campeonato de España de clubes con el Boxeo Valladolid.

“Mientras tanto, participo en todas las veladas que puedo, las de la liga provincial y las que nos busca Pedro, hemos estado en Vitoria hace poco, además trae gente de fuera para cambiar y no combatir entre los mismos siempre”, añade este apasionado del boxeo que es muy exigente consigo mismo, hasta el punto de querer perder cuatro kilos de los 56 que tiene, “para poder competir en hasta 52 kilos”.

mohamed ahmed boxeo valladolid 1En Tinduf vive su otra familia, “mis padres, hermanos, tíos… la distancia es muy dura, pero ya son muchos años y al final te acabas acostumbrando. Ahora la situación con los campamentos está bien, podemos ir cuando queramos y la tecnología ha facilitado mucho el contacto, ahora tengo los mismos condicionantes que cualquier otra persona, el trabajo y poder ir en vacaciones”.

La afabilidad y el carácter de Moha se han ganado a sus compañeros. “Antes en el gimnasio nadie sabía lo que era el Sáhara, ni donde estaban los campamentos, ni Argelia… ahora ya se está hablando del Sáhara, de nuestra situación, del papel de Marruecos… ojalá en el futuro todo cambie y pueda pelear por ir a unos Juegos Olímpicos”.

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