Deskartados mantienen el poder de su esencia sin límites de estilo

El grupo vallisoletano de ska fusión ‘Deskartados’ vive una segunda juventud en la que han definido un sonido que bebe de muchas fuentes pero sin perder un ápice su naturaleza. Este viernes tocan, junto a Paté de Pato, en la Sala Black Pearl.

Una ciudad se puede conocer a través de sus líneas de autobús. En Valladolid son 21 las que nos permiten visionar la vida en velocidad tras unos cristales que nos aíslan del ruido y las luces de ciudad. Los ciudadanos somos simples complementos circunstanciales de esos recorridos y no alcanzamos a comprender que donde esos autobuses dan la vuelta para hacer el camino inverso, en esas últimas paradas, a veces se encuentran tesoros alumbrados por el candil de un callejón sin salida.

Eso ocurre con la línea 8, la que baja desde las alturas de Parquesol y casi se convierte en un vagón más en el Barrio Belén. Allí, en el CSA Las Dagas, Deskartados tiene su lugar de ensayos. Un par de pasillos angostos, el olor a humedad y las cervezas con cigarros apagados hacen de la familiaridad algo lejano. Hasta que sus componentes te abren la puerta y entre tanto azul de las paredes y el poco espacio de la decena de amplificadores se abre un hueco para el buen rollo que transmiten con sus palabras, pero sobre todo con su música.

Delba, guitarrista de Deskartados.
Delba, guitarrista de Deskartados.

Deskartados son un grupo de ska fusión que nació en 2008 y que actualmente está formado por siete componentes, cinco de los cuales han recibido a Noticiascyl.com en ese local acogedor y lleno de humo -como los platós de Garci-, antes del concierto que este viernes darán en la Sala Black Pearl junto a Paté de Pato.

Por esta formación vallisoletana ha pasado tanta gente que hasta sus integrantes se olvidan de los nombres y las funciones concretas de cada cual. Pero esos amigos, familiares o hasta desconocidos han contribuido a que Deskartados haya logrado delimitar su sonido. Una cuestión que “nos ha ayudado a definir lo que queremos”, como explica su vocalista, Marcos Redondo. En esa búsqueda conceptual, Deskartados no ha perdido su esencia, sino que la ha simplificado, “lo que no quiere decir que sea peor”.

Y es que esa esencia es tan rica como andar por una selva amazónica y cruzarte con todo tipo de animales que a su vez están rodeados de miles de plantas, pero donde domina el verde. En Deskartados, como su propio nombre indica, domina el ska porque su simpleza “te permite hacer lo que quieras”, afirma Miguel Recio, batería y uno de los fundadores de Deskartados.

Inés, bajista de Deskartados.
Inés, bajista de Deskartados.

Pero en ese punto de partida se despliega un crisol de ritmos y sonidos que van desde el reggae hasta el blues, pasando por el rock o el punk, que tanto les ha influido como el de La Polla Records.  Aunque Marcos tiene claro que este grupo tiene una doble vertiente y apunta de manera astuta que “musicalmente somos un grupo de ska, pero socialmente somos un grupo de rock”. Y el que quiera entender que entienda.

Una fusión de estilos que es la respuesta más sencilla a un grupo tan coral con saxo -Miguel Velázquez-, trompeta -Luis Enrique Velasco ‘Luisen’- , guitarra principal -Daniel del Barrio ‘Delba’- y rítmica -Iván Benito ‘Txuki’- , bajo -Inés Velázquez-, batería -Miguel Recio- y voz -Marcos Redondo-. Algo de lo que se enorgullecen, sin alardes, en este grupo es que cada uno aporta algo a la música y todos encuentran bien diferenciado su sonido. Pero esto requiere más destreza que la de hacer una tortilla con muchos huevos. Hay que saber seleccionar, como explica Daniel del Barrio ‘Delba’, guitarra principal de Deskartados. “Escuchas y te gustan muchas cosas, pero tienes que coger un poco de cada una, no se trata de hacer algo con todo”, afirma un músico que menciona influencias personales tan variadas como Dire Straits, Metallica o Iron Maiden.

El resurgir del ‘Ave Félix’ en una república bananera

La historia de Deskartados tiene solera y viene desde hace ocho años, cuando Miguel, ‘Delba’ y el anterior bajista formaron el grupo. En ese primer año “dimos como que 20 conciertos” reconoce Miguel, al tiempo que Marcos incide en que “nos daba igual donde tocar”. Pero ahora los tiempos han cambiado y “no sé si aguantaríamos ese ritmo” en el que se veía poco dinero pero mucha camaradería mezclada con cerveza.

Miguel, batería de Deskartados.
Miguel, batería de Deskartados.

Unos tiempos que “recuerdas con cariño” porque la nostalgia siempre reduce el nervio, pero lo cierto es que tras ese inicio fulgurante en el que grabaron un LP homónimo -en el que hay colaboraciones de la talla del Pulpul, cantante de Ska-P, y de Blas, de Zirrosis- el grupo fue olvidando las ganas de hacer música y vagó por una travesía casi desértica.

Hasta que hace un año llegó el “resurgir del ‘Ave Félix’”, bromea Marcos, y volvieron a retomar la idea con “mayor compromiso”, reconoce ‘Delba’. “Nos hemos disciplinado, tenemos más limpio el local”, sigue bromeando entre verdades el ingenioso vocalista. Pero sentado en su batería, incapaz de salir de ese mundo de ritmos, Miguel le pone el punto de profundidad: “Se trata de seguir el camino. Muchas veces avanzas mucho y muy deprisa pero te metes en un laberinto”.

Una confusión de la que el grupo ha salido porque “estamos más centrados, con el pensamiento de seguir hacia adelante”, reconoce ‘Luisen’, que forma junto a Miguel Velázquez una sección de vientos que le imprime ensoñación a la mezcla de ‘Deskartados’. “Nos lo hemos creído más”, le apuntilla ‘Delba’.

Marcos, cantante de Deskartados.
Marcos, cantante de Deskartados.

Pero ahora mismo reconocen estar en un momento muy productivo en el que no hace falta líderes. Cada uno llega al local de ensayo con cualquier idea que se le haya pasado por la cabeza, que sirve de base para después desarrollar una canción que surge “a base de improvisación”, afirma Inés Velázquez.

Este método, para la tímida pero virtuosa bajista, hace ver a Deskartados como una “cooperativa” en la que todos aportan, pero Marcos Redondo es un chico de mundo y reconoce que esta amalgama musical se parece más a una “república bananera”.

Ese momento productivo por el que pasa Deskartados les hará pasar pronto por un estudio de grabación, pero antes sacarán tres canciones para “poner la miel en los labios”. Unas mieles también se podrán disfrutar este viernes en la Sala Black Pearl y que harán que desde el primer segundo vuestros pies no puedan parar de moverse mientras el brazo hace ese movimiento mecánico que acerca la cerveza a la boca reseca de tanto saltar.

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