El derribo de Ciencias dará paso al nuevo aulario

Comienza a derribarse la torre del edificio sobre cuyo solar se levantarán 42 aulas para la Universidad de Valladolid

Las máquinas han comenzado a derribar la torre de Ciencias. (Foto: Europa Press).

La torre de la antigua Facultad de Ciencias de la Universidad de Valladolid (UVa) ha comenzado hoy a ser historia con el derribo de esta parte del edificio que dará paso al nuevo aulario de la Escuela de Ingenierías Industriales. El plazo previsto para la demolición es de tres meses, tras lo que comenzará la construcción de las nuevas instalaciones, la cual se prolongará unos 18 meses, después de lo cual toda la docencia de esta escuela se repartirá entre la sede Mergelina (antigua facultad de Ciencias) y la de Paseo del Cauce, muy próxima a ésta.

Junto a esto, se intervendrá en el resto del edificio para rehabilitarlo, lo cual implicará tanto una reforma interior como una nueva cubierta envolvente de sus alas norte y sur, así como de sus fachadas, lo cual llevará algo más de tres años y permitirá que en 2019 la sede Mergelina de la Escuela esté en completo funcionamiento.

Así lo ha explicado el vicerrector de Patrimonio e Infraestructuras, Luis Manuel Navas, quien ha presenciado el inicio del derribo junto con el rector, Daniel Miguel San José, el cual ha admitido cierto retraso en el comienzo de esta intervención, pero ha mostrado su confianza en que los trabajos se desarrollen a partir de ahora con normalidad sin problemas presupuestarios o trabas administrativas.

Tanto el nuevo aulario como el resto del edificio rehabilitado serán “sostenibles” desde el punto de vista energético, con “cero emisiones” y el objetivo de que sólo consuma la energía que genere, tal como ha aclarado el responsable de la Unidad Técnica de Arquitectura de la UVA, Francisco Valbuena.

DEMOLICIÓN SOSTENIBLE

Precisamente, Valbuena ha subrayado que la demolición, cuyo presupuesto es de 193.000 euros, también se realizará desde un punto de vista sostenible, con la reutilización de todos los materiales aprovechables, mientras que el resto será reciclado. Actualmente, el viejo edificio sólo mantiene en funcionamiento unos laboratorios de la antigua Facultad de Ciencias que no han sido aún trasladados por su elevado coste.

Por otro lado, el director de la Unidad Técnica de Arquitectura ha significado que tras la reforma, el edificio pasará de mirar hacia el Hospital Clínico, a hacerlo hacia el vecino campus junto al Paseo del Cauce, para lo que se aprovechará también su “infrautilizado” jardín trasero, a fin de integrar aulas, cafetería y jardines en un espacio de aprendizaje que combine “espacios formales e informales” para que el alumno pueda estudiar con más libertad, de acuerdo con el modelo “imperante en Europa”.

De acuerdo con los datos facilitados por la Universidad, en el solar se levantará un edificio de seis plantas con 42 aulas, frente a las 24 que tenía el actual, y tendrá capacidad para 2.500 estudiantes.

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