La Academia de Medicina ensalza el valor de los cirujanos taurinos

Este año el invitado ha sido el doctor zamorano Enrique Crespo Rubio.

De izquierda a dcha.: León de la Riva, Dr. Mateo, Rosa Valdeón, Dr. Crespo y Dr. Marañón.

La Academia de Medicina de Valladolid, cuyos orígenes datan de 1731, organiza con frecuencia actos académicos con intervenciones de los miembros de la entidad o invitados que exponen sus diversas tesis. Y cada anualidad la Academia dedica una jornada al ámbito taurino a través de sus cirujanos, ya que en la misma figuran algunos miembros como los doctores Antonio María Mateo, José Rabadán, Zósimo de Gregorio, titulares del coso del Paseo de Zorrilla y buenos aficionados. Por la Academia han desfilado diestros como Enrique Ponce.

En esta edición el invitado taurino ha sido el facultativo zamorano Enrique Crespo Rubio que ha sido nombrado Académico Corresponsal, siendo elegido por la junta general de la Academia el pasado diciembre una vez analizados sus méritos académicos y profesionales.

El discurso del doctor Crespo versó sobre “Las heridas por asta de toro” recogiendo su experiencia en los 4.700 festejos taurinos de todo tipo en los que ha intervenido a lo largo de 35 años en plazas como la de Zamora, Huesca, Ciudad Rodrigo y otras en los alrededores de Madrid. A través de diapositivas el doctor Crespo fue hilvanando las imágenes y describiendo las distintas técnicas de exploración de las trayectorias de las cornadas y otros aspectos de las mismas. En su carrera como cirujano taurino ha atendido más de 500 cornadas.

También comentó algunas anécdotas como la ocurrida en el coso de Huesca la pasada temporada donde tuvo que intervenir de urgencia a Francisco Rivera Paquirri con el consiguiente alboroto periodístico debido a la popularidad del torero. La cornada, calificada de muy grave, entró por el abdomen 25 centímetros llegando a la columna vertebral. El Dr. Crespo fue también portada de los diarios junto al nieto de Antonio Ordóñez cuando ofrecía ruedas de prensa dando a conocer el estado de Paquirri.

El Dr. Crespo es heredero de una tradición de cirujanos taurinos iniciada en el siglo XIX con su bisabuelo en la plaza de Zamora.

Es el cuarto Crespo que ingresa en la academia vallisoletana; este año ha sido el pregonero del tradicional pregón del Carnaval del Toro de Ciudad Rodrigo, plaza donde es titular y se da la circunstancia que a esta bella localidad salmantina acuden médicos residentes de distintas partes de nuestra geografía cuando se celebran los festejos ya que, según el doctor Mateo, es la mejor escuela práctica de cirugía taurina para los futuros galenos.

Como es preceptivo en la Academia, una vez leído su discurso, el doctor Crespo debe recibir “contestación” por parte de otro académico que ensalzará sus méritos y cualidades. Y la contestación, magistral, estuvo a cargo del doctor Antonio María Mateo que realmente estuvo en “torero” si se me permite la expresión.

Porque el doctor Mateo, cirujano vascular, tiró de historia haciendo gala de sapiencia taurina y recordando las convulsiones que la Fiesta ha padecido por culpa de la realeza, la nobleza y la Curia Romana. Luego recordó a su paisano José Zorrilla inventándose a un “tenorio torero” para concluir con una felicitación cordialísima al nuevo académico, sobre todo por su gran afición y devoción a la fiesta de los toros.

La mesa estuvo presidida por algunos miembros de la Academia con su presidente al frente, el doctor Angel Marañón, que intervino dando paso a los conferenciantes y aprovechó el momento para dar un varapalo a los que pretenden quitar la Fiesta “porque- dijo- los toros es innato de todos los españoles” .

Y en la mesa una invitada de excepción como la Vicepresidenta y Portavoz de la Junta de Castilla y León, Rosa María Valdeón; toresana y médico que no dudó en acompañar a su paisano y colega en esta recepción académica.

Entre los asistentes se encontraba el ex alcalde León de la Riva, médico y buen aficionado y el empresario taurino Ángel Gallego.

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