Piden penas de hasta 15 años al constructor acusado de estafa

Administrador único de Construcciones Hicegar S.L, que promocionó unos chalés en Tudela de Duero que no llegó a ejecutar.

El constructor acusado, durante el juicio en la Audiencia de Valladolid.
El constructor acusado, durante el juicio en la Audiencia de Valladolid. (Europa Press).

El Ministerio Fiscal y las acusaciones particulares mantienen sus peticiones de entre ocho y hasta quince años de prisión para Felipe C.G, administrador único de Construcciones Hicegar S.L, por un delito continuado de estafa cometido entre los años 2004 y 2009, periodo en el que se quedó con cerca de 300.000 euros que una docena de clientes le fue entregando, en concepto de anticipos, por la promoción de unos chalés en la localidad vallisoletana de Tudela de Duero que no llegó a ejecutar.

El constructor, durante el juicio celebrado hoy en la Audiencia de Valladolid, ha alegado que no pudo llevar a término la promoción debido a que la totalidad del dinero obtenido se lo gastó en la preparación del terreno, consistente en el derribo de unos árboles y el movimiento de tierras, sumado al hecho del desembolso realizado por la adquisición de un solar valorado en cerca de un millón de euros -confiesa que pagó en ‘b’ al propietario 90.000 euros- y la falta de financiación de los bancos.

“En todos los casos en los que he actuado como promotor he entregado las viviendas, excepto en Tudela de Duero”, ha asegurado Felipe C.G, quien insiste en que la preparación del terreno “supuso mucho tiempo y dinero”, aunque también ha reconocido que, infringiendo la ley, no entregó a los afectados aval bancario alguno -habría garantizado la devolución del dinero- por los anticipos que los compradores de los chalés le fueron abonando y que se elevan a unos 40.000 euros por vivienda.

Dice que les ofreció “alternativas”

El empresario, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha negado igualmente que el dinero lo utilizara en una promoción posterior ejecutada en Villarmenteros de Esgueva (Valladolid), donde, según él, contó con un crédito de 300.000 euros de Bancaja, y ha recordado que al comprobar que no podía concluir los chalés objeto del presente juicio, en una parcela denominada ‘El Jardín de Tudela’, entre las calles Camino de Herrera y Camino de Chaperos, se reunió con los afectados para ofrecerles como “alternativas” que o bien se constituyeran en cooperativa o que adquiriesen el solar para construir las viviendas por su cuenta.

“Se negaron, querían rescindir los contratos y que les devolviera el dinero”, reprocha el acusado, quien reconoce que no ha devuelto un euro a los afectados, y ello a pesar de que una sentencia del Juzgado de Primera Instancia 11 de Valladolid que condenó al constructor en 2014, en vía civil, a restituir a sus clientes las cantidades entregadas y los intereses legales devengados.

Precisamente, los afectados han ido ‘desfilando’ por la Audiencia Provincial para denunciar que los únicos trabajos acometidos por el empresario en la parcela objeto de la promoción se ciñeron a “tirar cuatro pinos y una caseta”, así como para advertir de que desde el primer momento se negó a entregarles un aval bancario.

“Se lo reclamamos verbalmente y hasta por escrito, pero decía que nos fiáramos de su palabra porque era un constructor de reputación”, ha declarado notablemente enojada una de las denunciantes, quien, al igual que el resto de afectados, asegura que pasaban los meses y al comprobar que la promoción no arrancaba, salvo unos mínimos trabajos de “obra menor”, el procesado empezó a darles “largas” e incluso a “evitarlos”.

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