Final Copa del Rey: el VRAC quiere prolongar su reinado

Los de Merino vienen de conseguir el pleno de títulos la temporada pasada pero son conscientes de que el domingo tendrán al único equipo que parece poder ganarles en la actualidad

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El VRAC quiere seguir agrandando su leyenda. Fotografía: VRAC.

Campeón de la División de Honor, de la Copa del Rey en su LXXXII edición, también de la Copa Ibérica y de la Supercopa de España en la temporada 2014-2015, y campeón de la Supercopa de España en esta 2015-2016, es el legado que ha conseguido en apenas un año el equipo de un Diego Merino que cogió al conjunto quesero el pasado 10 de junio de 2013, y que ha logrado lo que parecía imposible, agrandar la leyenda de una escuadra que también ha hecho este año carrera en Europa con una actuación digna de ser alabada.

Reeditar el título para seguir escribiendo líneas doradas en el libro de la historia de un VRAC que agranda su historia temporada tras temporada. No hay otra cosa en la cabeza de los Gavidi, Griffiths, de la Lastra y compañía a escasas horas de que se dispute una final histórica que va a convertir a Valladolid en la capital del rugby nacional.

Campeones en 1998, 2010, 2014 y 2015 de esta competición, los queseros conseguirán, en caso de vencer al eterno rival, algo que no será histórico, porque la Santboiana suma cinco títulos consecutivos entre los años 1958-1962, pero sí de una relevancia supina en el rugby moderno como es repetir logro por tercer año consecutivo.

Los de Diego Merino llegan a la final después de asegurarse el primer puesto en la División de Honor (en el campeonato doméstico), tras pasar por encima del Gernika 41-13 y acumulando 89 de 100 puntos posibles que dejan entrever el poderío de un equipo que únicamente ha caído derrotado en tres ocasiones esta temporada, dos en la Europea Challenge Qualification Cup, ante Timisoara Saracens (18-36) y Direito (22-12) y una ante el rival del domingo, El Salvador, que hizo morder el polvo a los de Merino en el campeonato doméstico.

La amplia plantilla con la que cuenta el míster quesero hacen de los azules un equipo fiable que sigue manteniendo un bloque competitivo pese a los cambios que se han producido en tres cuartos y en la delantera.

Stefan Moir, o Jerome Pretorius serán claves el domingo junto a la presencia, claro está, de uno de los mejores “pateadores” en España, si no el mejor, Gareth Griffiths, de cuyo acierto a la hora de empalar los golpes de castigo, dependerá buena suerte de los azules.

Además de los citados, la presencia del medio melé Pablo Gil sumada a la potencia de hombres como Alberto Blanco, Pablo César Gutiérrez o Stephen Barnes, para frenar la fuerza de la primera línea chamiza prometen ponerles las cosas muy complicadas a los de Juan Carlos Pérez.

Los azules son favoritos pero ya vimos lo que ocurrió en Liga. Todo puede ocurrir en esta final histórica para la Capital del Pisuerga y el deporte vallisoletano.

Infórmate de cómo llega El Salvador a la final.

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