Goya y Dalí convergen en un universo único llamado Surrealismo

La muestra se puede contemplar hasta el próximo 29 de mayo en la Sala de Exposiciones de la Iglesia de las Francesas

“Goya y Dalí. Capricho Surrealista”, este es el nombre de una exposición que se inauguró el pasado 6 de abril, y de la que todo el que quiera podrá disfrutar hasta finales de mayo en un marco incomparable como es la Sala de Exposiciones de la Iglesia de las Francesas.

Francisco de Goya y Salvador Dalí, dos de las figuras más importantes de la Historia del Arte de nuestro país son los auténticos protagonistas en una serie completa que recoge “Los Caprichos” reinterpretados por Dalí y, junto a algunos de ellos se encuentra el original de Goya, permitiendo así una comparativa paralela del arte de dos maestros.

Exposición Dalí Los caprichos de Goya
Exposición Dalí Los caprichos de Goya

Junto a cada una de las estampas se observa además el comentario en forma de leyenda que el propio Goya grabó al pie de los originales para facilitar así la comprensión de los mensajes visuales, deleitándonos con la interpretación más personal y definitoria de esta novedad pictórica en lo que acaba siendo una doble lectura en el mar de un doble diálogo.

Tras más de dos siglos desde que Goya publicara los Caprichos, allá por el año 1799, Dalí reinterpretó el trabajo del maestro aragonés bajo una mirada surrealista única anulando la crítica social que provocó la obra del maño. Además de la intertextualidad que se produce con las estampas goyescas, introdujo elementos visuales y literarios que guardan relación  directa con la iconografía de sus cuadros, los relojes blandos, las figuras ambiguas, los temas eróticos y referencias constantes a pintores y poetas como Velázquez o Federico García Lorca.

El visitante puede apreciar los aspectos menos conocidos de este brillante artista y adentrarse en un mundo de imágenes abiertas y provocadoras que se acercan a visiones plasmadas con más de 170 años de diferencia. Una exposición única para sumergirse durante unos minutos en el Surrealismo más exagerado.

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