Ser o no ser, esa es la cuestión

El CBC Valladolid necesita ganar y esperar a lo que hagan Xuven y El Olivar para mantener la categoría

Pablo Pérez en el choque ante Ávila en Pisuerga.

Los de Iñaki Martín deben ganar sí o sí a Getafe primero y esperar a que Xuven Cambados caiga ante Zornotza en Larrea y El Olivar haga lo propio en su feudo, ante Iraurgi. A las “ardillas” les pesan las ocho derrotas consecutivas pero no estarán solos en tierras getafenses con el viaje organizado que ha puesto en marcha el club que preside Mike Hansen.

“Ser o no ser, esa es la cuestión”. La primera línea del acto tercero y primera escena del soliloquio de la obra de William Shakespeare, Hamlet, una de las citas más famosas de la literatura universal, se le puede aplicar a este CBC Valladolid sumido en una crisis profunda de resultados y que tendrá que disputar el partido más importante de su corta historia en el peor momento de la temporada.

Ser es salvarse, primero con una victoria ante un rival ya descendido y esperar a la carambola posterior. No ser es consumar un descenso deportivo, que a buen seguro con posterioridad no se haría efectivo en los despachos pero que provocaría que el equipo, de nuevo, fuera a contracorriente a lo hora de confeccionar la plantilla para el año que viene.

Una combinación difícil pero posible

Ocho derrotas consecutivas. Iraurgi, Clínicas Rincón, Araberri, Ávila, Marín, El Olivar, Fundación Lucentum y C.B. Tarragona han conseguido pasar por encima de un CBC Valladolid lastrado tras la lesión de Sergio de la Fuente y que ha acumulado fracaso tras fracaso afectando esto al estado de ánimo de unos jugadores muy tocados en la actualidad.

Pese a todo, lo cierto es que aún queda una combinación, de ocho posibles, que daría la permanencia a los pucelanos. El triunfo del CBC Valladolid y las derrotas de Xuven ante Zornotza y la del Olivar ante Iraurgi, daría finalmente la permanencia a los Astilleros, Pablo Pérez y compañía, tras una segunda vuelta de la temporada nefasta.

Salvación de la temporada y del proyecto

Esa combinación anteriormente descrita daría la salvación final a un equipo, el vallisoletano, de reciente creación y que quiere conseguir en la pista, y en lo deportivo, una permanencia difícil (más por el ánimo que otra cosa) pero no imposible.

Resta un partido y es hora de sacar el coraje lo primero y de rezar después para lograr una salvación idolatrada por una afición que apoyará al equipo en Getafe en el partido más importante en la historia de este club embrionario.

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