El cine remata la muestra de Marty en el Patio Herreriano

A través del ciclo ‘Amenaza en la sombra’, en la que se proyectarán nueve películas del 5 de abril al 31 de marzo.

Parte de la muestra de Marty en el Museo Patio Herreriano.

El ciclo de cine ‘Amenaza en la sombra’, conformado por nueve títulos, completa desde este martes, 5 de abril, y hasta el 31 de mayo la propuesta de Enrique Marty que bajo el título ‘Alguien, creyendo que hacía algo bueno, liberó a las serpientes’, se exhibe en la capilla de los Condes de Fuensaldaña del Museo.

El ciclo de cine, según informa el espacio museístico en un comunicado recogido por Europa Press, pretende ser “una meditación sobre una experiencia” a través de la mezcla de intriga y misterio “con otros elementos del cine de terror” y está coordinado por el propio Marty.

Así, el calendario de citas, que tendrán lugar entre las 19.00 y las 22.00 horas y que incluyen los comentarios de Marty y del director de cine, fotógrafo y periodista Paolo Fontana, comienza este martes con ‘Suspiria’ (1977), de Darío Argento, y continua el 12 de abril con ‘Alien, el octavo pasajero’ (1979), de Ridley Scott; el día 19 con ‘La Cosa’ (1982), de John Carpenter, y el 26 de abril con ‘El Exorcista’ (1973), de William Friedkin.

Ya en mayo, el cine vuelve el día 3 con ‘Rojo Oscuro’ (1975), de Darío Argento, y los días 10 con ‘Twin peaks. Fuego camina conmigo’ (1992), de David Lynch; 17 con ‘La semilla del diablo’ (1968), de Roman Polanski, y 24 con ‘Un método peligroso’ (2011), de David Cronenberg. El ciclo concluirá el 31 de mayo con ‘Blade Runner’ (1982), de Ridley Scott.

Los directores programados “dan una idea de las conexiones temáticas y formales de Marty”, quien reconoce haber tenido claro el título del ciclo incluso antes de pensar en las películas: ‘Amenaza en la sombra’ es el título en su traducción al español de la película ‘Don’t Look Now’, de Nicolas Roeg, lo que “ya es una declaración de intenciones sobre las películas elegidas”.

“Debo dejar claro que el cine oscarizado no me interesa y que siento una predilección por las películas que nos transportan a los primeros tiempos del cine, un cine que venía del Gran Guiñol y que era terreno de las barracas de feria”, reconoce el artista antes de priorizar “otras cosas” a las “grandes interpretaciones, maravillosa fotografía o una dirección virtuosa”.

El cine que, confiesa, le interesa es el que “sutilmente” hace vivir el peligro, “el que provoca que cierres los ojos y no quieras mirar y que te hace mirar atrás de vez en cuando para comprobar que no hay nadie. Un cine que no se basa en la técnica o en situar a un galán ridículo en cada plano”.

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