La lucha incansable para lograr la plena inclusión del autismo

La Asociación Autismo Valladolid lleva desde 1981 dando servicio de atención diaria y especializada a las personas que padecen este trastorno, en el que algunas de las personas que lo sufren, están gravemente afectadas.

Nada más abrir la puerta y poner el primer pie en el centro de día Alfahar, de la Asociación Autismo Valladolid, te invade una sensación de total tranquilidad. A priori una emoción nada esperada, si nos dejamos llevar por los clichés y lugares comunes en los que solemos caer cuando no conocemos la realidad de una problemática. Pero a medida que recorres los pasillos laberínticos de estas instalaciones, te vas dando cuenta de la importancia del trabajo que realizan los cuidadores o pedagogos que luchan por hacer la vida más fácil a las personas con Trastorno del Espectro del Autismo.

Justo este sábado se celebra el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, para el que la Asociación Autismo Valladolid ha preparado diferentes actividades que ayuden a sensibilizar sobre este trastorno. Destaca la II Marcha Autismo Valladolid, que saldrá este sábado desde el Pinar de Antequera y en la que hay preparadas actividades como una paellada o una suelta de globos azules, color que les acompaña.

Hoy, la Asociación Autismo Valladolid tiene a su cargo a un total de 158 personas, pero cuando empezaron en 1981 solo eran cuatro las familias que se dieron cuenta de que su hijo padecía autismo. El crecimiento y desarrollo de las personas a las que atienden han hecho que los diferentes servicios e instalaciones de la asociación hayan ido aumentando de manera exponencial. A medida que cambiaban las necesidades de las personas aumentaban las prestaciones ofrecidas para intentar dar la mejor respuesta.Reportaje Asociación Autismo Valladolid 4

Así, ahora mismo tienen tres grandes centros -El Corro, Alfahar y Hamelín-, y diferentes servicios a mayores como el de Respiro Familiar o el de Alto Funcionamiento para usuarios que tienen un Coeficiente Intelectual conservado y no necesitan una atención tan continuada.

Una travesía hasta nuestros días en la que el “objetivo primordial” siempre ha sido el de la “plena inclusión”, como explica Mari Paz Pérez Benito, directora del Centro de Día Alfahar que abrió sus puertas en el año 2002. Cada día tienen organizadas diferentes salidas -a la piscina, a exposiciones, a dar un paseo o a comer una hamburguesa-; todo para potenciar sus relaciones sociales y que la sociedad también conozca este trastorno. “La mejor manera de conocer y sensibilizar es la inclusión social”, por eso hacen un uso continuado de todos los recursos comunitarios.

Reportaje Asociación Autismo Valladolid 5Esas acciones exteriores son un pilar esencial del tratamiento de este trastorno, pero no el único, ya que dentro de las instalaciones también se llevan a cabo diariamente intervenciones psicoeducativas específicas y variadas para mejorar el desarrollo cognitivo de los usuarios: desde talleres de manualidades, hasta lavandería, pasando por un jacuzzi para hidroterapias, o la “simple” acción de poner la mesa para comer.Y es que los que se ven afectados por Trastorno del Espectro del Autismo de una manera más grave necesitan apoyo generalizado, porque tienen limitaciones enormes a nivel de autonomía personal o de comunicación.

“Somos sus pies y sus manos”, incide Pérez Benito, antes de explicar que necesitan una planificación espacio-temporal que a su vez les mantenga ocupados y sin caer en una apatía que les provoque conductas no deseadas o disruptivas.

Toda una vida

El Trastorno del Espectro del Autismo se detecta a edades muy tempranas y algo que le caracteriza es que no existe un tratamiento que lo cure. No obstante, una intervención especializada, específica y cuanto antes provoca una considerable mejora en la autonomía personal, y por ende en la calidad de vida de este colectivo. Ahí es donde la Asociación Autismo Valladolid tiene un papel tan importante.

Como explica Pérez Benito, con tratamientos farmacológicos se controlan los síntomas derivados del autismo, como la ansiedad o el estrés. Por otro lado, con la intervención educativa se mejora el aprendizaje y las funciones cognitivas a través del lenguaje o las manualidades.Reportaje Asociación Autismo Valladolid 3

El hecho de que este trastorno sea vitalicio hace que desde la Asociación Autismo Valladolid les acompañen en todo el ciclo vital para proveerles de todos los recursos necesarios. Desde los primeros años de edad -en Colegio El Corro se imparte la Educación Temprana, Educación Básica Obligatoria y Transición a la Vida Adulta-, hasta la edad adulta.

El persona más longeva que tienen a su cargo cuenta con 49 años pero no por una restricción de edad. “Crecemos con ellos” y a medida que su trastorno va desarrollándose el apoyo es constante.

Una de las características de las personas que padecen autismo es que necesitan un apoyo diario para cubrir muchas de sus necesidades básicas, lo que obliga a que los especialistas que forman parte de esta “familia” son “muchísimos”. Y es que se necesita un ratio de un especialista por cada dos o tres personas a las que dan servicio.

Uno de los mayores retos que se plantean en la Asociación Autismo Valladolid es el de “cerrar el ciclo” con plazas que den opción a vivir en el Hogar-residencia los 365 días del año. Algo que aún no han podido realizar debido a la llegada de la crisis y a que hoy por hoy no se cuenta con un módulo económico sostenible.

En definitiva, una labor y un esfuerzo incansable el que realizan desde la Asociación Autismo Valladolid para lograr mejorar la calidad de vida de las personas con autismo. Una lucha por la inclusión a través de la relación con el entorno y de trabajo diario para mejorar sus capacidades.

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