No hacer nada puede ser la mejor manera de cambiarlo todo

‘Preferiría no hacerlo’ es un proyecto artístico diseñado por el Colectivo Resituación -Marta Álvarez y Alba Folgado- que se desarrolla, principalmente, en La Gran, y en el que colaboran Juan Carlos Quindós y Julio Falagán.

Parte del proyecto artístico 'Preferiría no hacerlo', que ha organizado Alba Folgado junto a Marta Álvarez.

Resulta curioso lo vilipendiado que está el “no” en la sociedad actual. El efecto de una negación, educada y razonada, suele tener consecuencias fatales para el devenir de ese recorrido a nado que hacemos con la corriente. La negativa parece poner un espejo ante ti en el que los demás ven un reflejo extraño y casi inexplicable, pero donde tú te ves a ti mismo rodeado de algo que no funciona por el efecto disuasorio del difuminado.

Quien escribe la historia nos cuenta que las revoluciones se hacen con movimiento, con acción. Pero la historia nunca cuenta toda la verdad. Precisamente todo lo contrario, la inacción, es lo que el Colectivo Resituación reivindica con su proyecto artístico ‘Preferiría no hacerlo’, que tiene en La Gran a su centro de operaciones principal y se enmarca dentro de las actividades de CreaVa16, que finaliza el día 10 abril. O de no-operaciones, porque esto se trata de no producir nada, o casi nada, físico o material.Preferiría no hacerlo La Gran Valladolid CreaVa16 7

Quizá, así leído, pareciera que no producir algo sensible al tacto es otra extravagancia más del arte contemporáneo. Pero es precisamente eso lo que tanto Marta Álvarez como Alba Folgado -que integran el Colectivo Resituación- quieren reivindicar. Una lucha contra el mercantilismo del arte, su precarización laboral, y su desvinculación con lo social hacia los parajes elitistas de color dorado.

“Es dejar de ver el arte como producto y verlo como algo que sucede. Una experiencia, una relación de ideas, de personas o de pensamientos”, explican ambas diseñadoras del proyecto. Un enfrentamiento cara a cara contra la producción en masa de objetos que han perdido la esencia por la que nacieron y un acento a los procesos del arte, que “es esfuerzo y no solo técnica”.

Y para ello, su acción se desarrolla en varios lugares. ‘Preferiría no hacerlo’ se despliega en un primer plano en la galería de La Gran, donde el primer paso nos lleva a una video-instalación con dos piezas audiovisuales de Juan Carlos Quindós. Dos vídeos que también se enfrentan entre sí. Por un lado se puede ver la mastodóntica bandera de España situada en la Plaza Colón de Madrid convertida en una especie de antorcha flameante con la que Quindós quiere incendiar los símbolos establecidos y referenciar un “peso viejo” que transciende la política y la sociedad tiene interiorizado en su subconsciente como “un fuego lento”.Preferiría no hacerlo La Gran Valladolid CreaVa16 6

En contraposición, a escasos metros de esa llama de combustión lenta pero afianzada, está la luminosidad que poco a poco fue tejiéndose con el movimiento social del 15-M y que, a la postre, ha germinado en una nueva concepción política, social o cultural. Un vídeo formado por la adición de planos grabados en el 15-M de Valladolid como metáfora de una nueva fuerza luminosa que ha ido respondiendo anhelos colectivos y aportando luz a lo férreo y establecido.

Esta doble instalación se desarrolla en la sala principal de La Gran, donde una alfombra en el suelo y unos cojines invitan a reflexionar y conversar sobre la convulsión política vivida desde 2011, cuando fueron grabados los planos que conforman las dos piezas. O sobre lo que te venga en gana.

También dentro de La Gran, en otra sala, se recoge el mapa del pensamiento y del trabajo de recopilación de material y de ideas que Alba Folgado y Marta Álvarez llevan haciendo desde noviembre de 2015. Una habitación donde se palpan las conexiones que surgieron en la idea del proyecto y que se van aumentando según avanza. Enlaces reflexivos y formativos, en los que se puede ver que se apoyan en el trabajo de otros artistas críticos con lo institucional, y con los que quieren sacar a la luz esta corriente contestataria que surgió en las décadas de los 60-70. Un mapa mental del proyecto que tiene su extensión en la web https://pnhacerlo.wordpress.com/.Preferiría no hacerlo La Gran Valladolid CreaVa16 1

Énfasis local para devolver el arte la ciudadanía

Pero las acciones que más peso tienen en ‘Preferiría no hacerlo’ son las que quieren reivindicar esa vuelta a lo social de un arte ahora elitista y desfigurado. “La sociedad es la que tiene que legitimar el arte y tiene que estar vinculado a ella”, explican Álvarez y Folgado a este periódico.

Esta faceta es la que sale de las cuatro paredes de La Gran para pisar la calle y trabajar unas sinergias oxidadas, lo que han llamado ‘Situaciones’. Por un lado aparece el otro artista que colabora en el proyecto del Colectivo Resituación, Julio Falagán. Este, mediante una cartelería repartida por toda la ciudad, se propone hacer partícipe a la ciudadanía sobre el rol y significado del arte con la idea que subyace de la separación entre esta y lo social. Pequeñas piezas que pretenden despertar conciencias sobre si lo artístico cumple realmente su función o se ha prostituido por el capitalismo.

Pero en lo que más énfasis hace el Colectivo Resituación y que realmente es el objetivo esencial de ‘Preferiría no hacerlo’ es en una serie de acciones de implicación ciudadana en el arte. Para ello se han apoyado en tres colectivos sociales de importancia en Valladolid: Acción Feminista, Asamblea 15M Delicias y La Gallinera.

Los tres participarán en un debate abierto que se producirá el 7 de abril a las 19.30 horas en el Centro Cívico El Campillo que lleva por título “El arte como herramienta de cambio social”. Con esta acción buscan esa implicación de la ciudadanía mediante la plantación de reflexiones en torno al binomio arte-sociedad. Un “retorno a lo social” necesario en un mundo donde pasamos de puntillas incluso por los elementos o las acciones destinadas a despertar la conciencia colectiva, como ha de ser el arte.

Además, con Acción Feminista han querido dar una vuelta al concepto que históricamente se tiene de la acción de tejer -“soledad y espacio doméstico”- y trasladarlo a una acción en comunidad y en espacios abiertos en los que entre puntada y puntada se genera la reflexión. Y es precisamente esto lo que llevará a producir el único bien material, que son unos pasamontañas como resultado de la iniciativa subversiva.

No hay comentarios

Dejar respuesta