La pasión en la elaboración del Postre del Penitente

En este vídeo, Rafael Mesonero, copropietario de la Confitería Vitín, repasa para Noticias Castilla y León cómo se realiza este postre que ya va por el cuarto año que triunfa en las pastelerías y confiterías vallisoletanas durante la Semana Santa.

La Semana Santa es una época de sentimiento y pasión, pero también de hermandad. Y ya sabemos que la hermandad suele llevar a llenar el buche, y qué mejor manera de terminar una comida que con el Postre del Penitente.

Se trata de un postre ideado por la Asociación de Confiteros de Valladolid, que hace cuatro años quiso sumarse a la celebración de la Semana Santa con este dulce que fuera fiel reflejo de esta importante semana para Valladolid. Una manera de “ir más allá” de los postres típicos de la época, como reconoce a este periódico Rafael Mesonero, copropietario de la Confitería Vitín.

Si ya había postres para Seminci, para la Feria del Libro, o en honor a la Virgen de San Lorenzo y a San Pedro Regalado, el que faltaba era este para la semana de Pasión. Un penitente que está hecho con “sabores tradicionales” como el petit choux, que es la base de este penitente dulce. Una masa que es lo que más tiempo lleva, pues hornearla es más de media hora y hay que esperar a que se enfríe.

Esta masa luego va rellena de una crema chantilly, mitad de crema y mitad de nata, “para no hacerlo monótono”. Y luego solo queda decorar con el azúcar fondant con diferentes colorantes alimenticios que reflejen los colores de cada una de las cofradías vallisoletanas.

Un postre que funciona muy bien y que el año pasado en la Confitería Vitín se vendieron en torno al millar de dulces penitentes. Un claro ejemplo de tradición y modernidad para disfrutar una Semana Santa de sentimiento de una manera diferente.

 

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