Valladolid abre sus puertas a seis refugiados sirios

El Ayuntamiento ha cedido a Cruz Roja un piso para que cinco miembros de una familia y otro joven de 29 años vivan en Valladolid mientras huyen de la guerra de Siria.

José Ignacio de Luis Páez (izq), Óscar Puente y Rafaela Romero (d).

Valladolid ha abierto sus puertas y sus brazos a seis refugiados sirios que ya ocupan uno de los tres pisos cedidos por el Ayuntamiento de Valladolid a Cruz Roja para la atención a personas refugiadas. Se trata de una familia siria con tres niños y un joven de 29 años.

La familia, formada por dos adultos y tres niños de diez, ocho y seis años, y el joven, de 29 años, coincidieron en el Centro de Estancias Temporales de Inmigrantes de Melilla, al que todos llegaron en su huida de Siria y desde el que han llegado a Valladolid.

El alcalde de la ciudad, Óscar Puente, quien ha lamentado que pese a “modestos” no se hayan empleado hasta ahora los medios ofrecidos por el Consistorio, ha explicado que a partir de ahora se agilizarán los trámites de empadronamiento para que, cuanto antes, puedan contar con la tarjeta sanitaria.

Asimismo, se pondrán a su disposición los recursos vinculados al programa de Aprendizaje a lo largo de la Vida para que puedan conocer la lengua española, según el alcalde, quien ha precisado que el padre de familia habla inglés y los menores algunas palabras de español, pero el joven de 29 años no y “necesitará un esfuerzo de formación para integrarse lo antes posible”.

También tendrán acceso a los recursos de formación laboral para el acceso a un empleo y a apoyo del Centro de Atención al Inmigrante y en el momento en el que se conozcan sus condiciones se les ofrecerán recursos “personalizados” para propiciar su inserción social y laboral.

Ayuda del Banco del Tiempo

Óscar Puente, quien ha ensalzado la solidaridad del pueblo español y su exigencia de una “solución distinta” a la europea ante el problema de los refugiados, así como la “altura” de los representantes municipales en el Consistorio vallisoletano, institución en la que no han entrado “la xenofobia y el racismo”, ha destacado además la solidaridad llegada desde otras instancias sociales de Valladolid.

Así, ha cifrado en 80 personas y nueve entidades las que, a través del Banco del Tiempo, han ofrecido su tiempo para ayudar a los refugiados, quienes a partir de ahora, según el delegado especial de Cruz Roja, José Ignacio de Luis Páez, comienzan una primera fase de acogida-diagnóstico, en la que entre otras se ofrece atención psicológica, para adentrarse a continuación y durante seis meses en la de integración.

Durante ese tiempo y acompañados de un monitor, los refugiados conocerán la ciudad, sus servicios, comenzarán con sus rutinas y buscarán colegio para los niños, entre otras muchas tareas, y concluido ese tiempo comenzará la fase de autonomía, que hasta los dos años se centra en fomentar sus habilidades para alcanzar la independencia.

Cruz Roja lleva 30 años con este programa y en la actualidad, además de estos seis ciudadanos sirios, tiene acogidos en Valladolid a cuatro de otra nacionalidad; en total, las tres viviendas ofrecidas por el Ayuntamiento ofrecen 16 plazas que, sumadas a otro inmueble suyo, alcanzan las 20, cifra que es “posible” que se cubra pronto, según De Luis Páez.

En este sentido, ha explicado que se trata de un procedimiento complejo que comienza con la incorporación, a una Bolsa de Cruz Roja, de la dotación con la que cuentan aunque es el Gobierno central el que toma las decisiones sobre el destino de los refugiados que llegan al país (el Ministerio esperaba el pasado verano la llegada desde Grecia e Italia de 1.300 solicitantes de protección y de 1.449 llegados directamente desde fuera de la Unión Europea, principalmente Norte de África y Oriente Medio, en los 24 meses siguientes).

Llenar “todos los dispositivos”

Por su parte, la concejal de Servicios Sociales, Rafi Romero, ha trasladado su “alegría” por la llegada de los seis refugiados sirios aunque ha mostrado su deseo de poder llenar todos los dispositivos preparados para la llegada de más.

“Seguiremos trabajando para echar una mano”, ha comprometido después de que Puente recordara, durante su intervención, sus anteriores peticiones de una acción “coordinada” en este ámbito y las medidas adoptadas por el Consistorio, entre las que ha destacado la concesión de una subvención de 20.000 euros para paliar las necesidades básicas de los refugiados, concretamente a través de la Unidad de Respuesta a Emergencias (ERU) de Cuidados Básicos de Salud desplegada para apoyar la asistencia sanitaria que presta la Cruz Roja Griega.

Estas unidades pertenecen a los equipos sanitarios de la institución en España y fueron trasladadas a las islas de Samos y Chíos, dos de los principales puntos de entrada de personas hacia Europa, y trabajan para prestar atención básica de acuerdo con los protocolos básicos de la OMS para prestar servicios básicos de atención ambulatoria.

La ERU de Salud con puestos móviles puede proveer de asistencia básica de salud hasta una población de hasta 15.000 personas y desarrolla acciones de dos tipos: asistencia sanitaria clínica (atención básica sanitaria a la población recién llegada y derivación, en su caso, a los hospitales de zona) y apoyo psicosocial (información básica y relevante a la población que llega; establecimiento de áreas seguras y de juego para menores, primeros auxilios psicológicos, y colaboración con el programa de restablecimiento de contactos entre familiares).

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