Tradición y familiaridad como virtud en la Ruta del Vino Cigales

Agrupar la promoción de las bodegas con los establecimientos de hostelería y la integración en el patrimonio es el gran objetivo de la Ruta

Ruta en bici por el Canal de Castilla (Foto: Ruta del Vino Cigales).

Analizar bien las fortalezas y fomentarlas para que sean el principal valor. Ese objetivo general sirve para muchas iniciativas y proyectos y es lo que mueve el origen de la Ruta del Vino de Cigales, que combina la promoción de las bodegas y sus vinos con la hostelería y gastronomía de la zona, todo integrado en el ocio y la cultura que ofrecen sus paisajes y patrimonio.

Así lo explica el gerente de la Ruta del Vino de Cigales, Miguel Ángel García: “Queremos promocionar las bodegas de una forma diferente, con familiaridad, cercanía y tradición, que todo lo que tienen para ofrecer se plasme en una idea común, una diferenciación entre estas bodegas y las de otra zona, ese es el valor más destacado que tenemos”.

En esa idea incide también Jesús Pilar Sobejano, técnico de turismo de Cigales, en declaraciones a Noticias Castilla y León. “En la gran mayoría, por no decir en todas las bodegas de la ruta, cuando vas a hacer una visita, el que te enseña la bodega es el bodeguero o el enólogo que son los que más saben de lo que están haciendo, de la historia, del vino, son los que dan la cara; gente que conoce su vino a la perfección, así se hacen visitas más dinámicas también, en las que te cuentan curiosidades, cómo trabajaba su padre o su abuelo o cómo fundaron la bodega los integrantes de una cooperativa por ejemplo”.

“Para ellos no es que te estén enseñando su bodega, en muchos casos te están contando su vida”, añade García, que recuerda que, al margen de las bodegas profesionales que tienen en la producción del vino su actividad económica, “en los municipios de la Ruta hay catalogadas más de 1.200 bodegas, eso demuestra una cultura del vino muy desarrollada en la zona que ahora tenemos que ser capaces de transmitir cuando la gente visite esas localidades”. El objetivo de la Ruta se diferencia del más clásico de la Denominación de Origen, “porque cuando los visitantes lleguen atraídos por algo relacionado con el vino, queremos que después se queden para hacer otras actividades relacionadas con la gastronomía, el patrimonio o el ocio en la naturaleza”.

Sobre la proliferación de las rutas del vino y la posible competencia entre ellas, el gerente de la de Cigales tiene claro que lejos de ser algo negativo es otra fortaleza más. “No somos competencia con otras rutas del vino, porque somos territorio y los territorios nunca con competencia, son complementarios. Nosotros no podemos traer el Camino de Santiago aquí, pero otros tampoco se pueden llevar el Canal de Castilla, los estilos arquitectónicos que hay en cada zona…”, argumenta.

Jesús Pilar Sobejano ahonda en esta idea; “puedes recorrer las cinco rutas del vino de Castilla y León y que la experiencia sea totalmente diferente, por eso podemos trabajar conjuntamente y, de hecho, hay muy buena relación entre los proyectos y el trabajo conjunto que se hace a través de la promoción de la Junta”.

El técnico de Turismo de Cigales indica que este filón lo están notando los establecimientos de hostelería del municipio, “porque meses malos como enero o febrero, ahora han sido mejores, ha ido más gente, turistas, gente de la provincia, y eso se nota especialmente también cuando hacemos concursos gastronómicos, de pinchos y tapas, porque es otro motivo para captar un nuevo público, clientes que no son los habituales de todos los días”.

Así lo reconoce también Miguel Ángel García: “Esas actividades que en Cigales tienen mucha fuerza, las estamos exportando ya al resto de la Ruta, organizando las iniciativas que hay en todas las localidades para que sean complementarias y no se contraprogramen, que no coincidan, que aporten novedad; además con un jurado profesional, con personalidades y exponentes del sector, también está dando más valor a estos certámenes gastronómicos”.

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