Investigadores de la UVa buscan convertir hidrógeno sólido en combustible

El proyecto ha obtenido el segundo premio en el concurso ‘Vivero Universitario de Promotores Empresariales’ ‘organizado por la Consejería de Educación, a través de la FUESCYL, y patrocinado por Santander Universidades

Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación. Universidad de Valladolid

Un equipo de investigadores de la Universidad de Valladolid (UVa) ha desarrollado una tecnología que permite almacenar hidrógeno en estado sólido y liberarlo de forma rápida para su uso como combustible, lo que podría tener aplicación en diversos sectores, como el de la automoción. El proyecto, denominado ‘HIDROWAVE’, ha obtenido el segundo premio en el concurso ‘Vivero Universitario de Promotores Empresariales’, un programa formativo organizado por la Consejería de Educación, a través de la Fundación Universidades y Enseñanzas Superiores de Castilla y León (FUESCYL), cuyo objetivo es fomentar el emprendimiento universitario y la creación de empresas en este entorno.

El objetivo ahora, tras obtener el premio del concurso ‘Vivero Universitario de Promotores Empresariales’, que se entregará mañana miércoles, 16 de marzo, en la sede de la Consejería de Educación, es avanzar en un prototipo que ayude a validar la tecnología, que por el momento ha sido probada con éxito a nivel conceptual y a escala de laboratorio. El concurso de la Junta de Castilla y León, enmarcado en el Plan de Transferencia de Conocimiento Universidad-Empresa (T-CUE) 2015-2017, concede 6.000 euros para dotar el capital social de la nueva empresa y un apoyo, valorado en 6.000 euros, para realizar un prototipo, prueba de concepto o producto mínimo viable.

Así, la alternativa que ha desarrollado el equipo de la UVa se basa en embeber los compuestos en una matriz porosa susceptible de ser calentada mediante la acción de un campo de microondas, consiguiendo así una rápida y modulable liberación del combustible. En concreto, se han diseñado unos materiales denominados aerogeles de silicio, muy ligeros, con muy baja densidad y una alta porosidad, y han depositado en estos poros los compuestos sólidos que posteriormente liberarán el hidrógeno.

El hecho de poder aplicar microondas al calentamiento de los compuestos sólidos que liberan el hidrógeno presenta varias ventajas, según apunta el equipo investigador: el calentamiento es más eficiente (mayor al 95 por ciento), más rápido y más uniforme. De este modo, aunque inicialmente la tecnología fue pensada para vehículos de celdas de combustible de hidrógeno, podría aplicarse en todo tipo de sistema que requiera de energía de una baja penalización en peso y una alta autonomía energética.

Por ejemplo, podría emplearse en aparatos de baja potencia como aviones no tripulados o scooters, media potencia como sistemas auxiliares de generadores o generación en lugares remotos (como países en vías de desarrollo), o alta potencia como coches, autobuses o vehículos de interior como carretillas.

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