La fiesta como principio para subvertir el rol femenino establecido

El Espacio Joven de Valladolid alberga este domingo el Cóctel Feminista, una jornada en la que Virginia Díez y Marta Álvarez acercan las herramientas para construir los nuevos imaginarios de la mujer. Una manera de reivindicar a través de la fiesta y el baile como sublimación de los cuerpos.

Cartel del Cóctel Feminista que se celebra el domingo en el Espacio Joven.

Festejar es el verbo que se utiliza para mostrar la alegría de que los planes salgan bien, algo que le encantaba a Hannibal, el del Equipo A. Una manera de recompensar el trabajo bien hecho, o un simple -complejo- golpe de suerte. Pero ese es el sentido más banal del guateque. Bailar sin preocupaciones, beber sin medida, solo por el placer de sentirse en sintonía con la vida.

Pero la fiesta también vale, y es muy efectiva, para reivindicar. Para hacerte oír. Para romper con lo establecido y decir “aquí estoy yo”, tal y como soy. Esa es la idea que entronca en el Cóctel Feminista que organizan Marta Álvarez y Virginia Díez este domingo en el Espacio Joven desde las 17.00 horas. Ellas mismas lo dicen: “Cóctel Feminista es una fiesta, pero no en el sentido banal, sino en el de reivindicar nuestro papel con la fiesta como principio, disfrutando y pasándolo bien”.

Los diez primeros minutos de cualquier conversación con estas dos inquietas mujeres del arte y la cultura en Valladolid ya bastan para ver que su compromiso es férreo y que saben cómo hacerlo desde una perspectiva en la que te dan ganas de pedir otra cerveza y prestar más atención, si cabe.

Pero vamos a lo que nos ocupa. En qué consiste este Cóctel Feminista, una de las actividades paralelas al Día de la Mujer celebrado el pasado 8 de marzo. Es una jornada que consta de tres acciones en la que la idea que subyace de las mismas es la de subvertir el rol que de la mujer se ha dado históricamente en los medios y en los discursos para construir nuevos imaginarios que se acerquen más a una visión real femenina.

La tarde comenzará con un debate abierto en el que se tratará ese rol establecido de la mujer en la cultura popular y, mediante impactos visuales, tratarán de tirar por tierra esa construcción del “sujeto-mujer”. Como explica Virginia Díez, se trata de “analizar el discurso audiovisual sobre el rol de la mujer” y apoyarse en discursos feministas para reducir al absurdo esos papeles marcados.

El elemento central del Cóctel Feminista es el taller que comenzará sobre las 18.30 horas y en el que ese concepto de fiesta se hará más patente. “Haremos cosas muy locas”, proclama Marta Álvarez como anticipo. La idea que subyace de este taller, para el que es necesaria inscripción, es la de “subvertir los imaginarios vistos antes y experimentar y construir otros nuevos”.

“Nos interesa ver cuáles son los roles establecidas en la mujer -madre, cuidadora, secretaria, florero…- para traerlos a la vida real y ver si los que participan en el taller aceptan ese rol o se ven en otro”, afirma Díez.

En este taller se pondrá de manifiesto el poder de los medios de comunicación y se intentará dar armas a los presentes para que sean libres de construir sus propios imaginarios. “Quien tiene el poder de representación tiene el poder político en general”, explica Marta Álvarez a este periódico. Por ello, considera que “si los colectivos no se apropian de las herramientas y de la construcción de sus imaginarios, no tienen ese poder”. Es decir, se trata de que “nosotras como mujeres tomemos las riendas y digamos cómo queremos las cosas”.

En este mundo en el que pisamos, los medios de comunicación o los productos audiovisuales son los que generan unas pautas para una sociedad que “se mueve al nivel de estereotipos y modelos visuales y comportamentales asociados a esas imágenes”. Y aquí es donde entra ese poder subversivo de romper con lo establecido, y más si lo que muestra no es para nada real.

La traca final llegará con el Akelarre Transfeminista, que leído así da miedo, no vaya a ser verdad que las brujas saben volar en su escoba. Pero es precisamente eso lo que quieren reivindicar. Algo que Marta Álvarez explica alto y claro: “Se trata de destruir ese ideario femenino ideal al que nos vemos sometidas de continuo y, por otro lado, empoderarnos de ese otro imaginario que ha sido vituperado históricamente y decir: queremos ser las brujas, queremos ser las putas”.

Una “performance experimental” en la que las dos mentes de esta fiesta pondrán la palabra y Nacho Román pondrá la música en directo. Todo aderezado con un remix visual para generar un discurso transfeminista que enseñe a través de técnicas artísticas.

Toda una jornada fuera de lo convencional con el que este Cóctel Feminista trata de filtrar la idea de lo subversivo a través de la práctica y no solo con la palabra. “Se trata de hacer cosas con las manos”, según Álvarez, “y con los cuerpos”, añade Díez, “que es algo que Marta pone de relevancia”. En definitiva, toda una fiesta en la que no habrá whisky en los vasos sino una agitación de conciencia en la que saldrá un cóctel que, cuanto menos, será entretenido y romperá con el imaginario femenino establecido durante la historia.

No hay comentarios

Dejar respuesta