La Pasión de Garrido Capa por una Semana Santa “única”

El pregonero de la Semana Santa de Valladolid de este año, Vicente Garrido Capa, ha hecho un recorrido emocional y pormenorizado por esta semana de pasión que se abre el próximo domingo de ramos.

Vicente Garrido Capa durante su pregón de la Semana Santa en la Catedral de Valladolid.

La Semana Santa son siete días de pasión desmedida en Valladolid. De solemnidad, soledad y pensamientos propios. Un camino que cada uno lleva a su manera y que Vicente Garrido Capa ha recordado esta noche del viernes en su pregón en la Catedral de Valladolid, presidida por el Paso del Prendimiento.

El presidente de Lingotes Especiales ha hecho un repaso pormenorizado de lo que supone esta semana para Valladolid, pero sobre todo para él. Por lo que sus vivencias a lo largo de los más de 60 años que lleva viviendo en Valladolid han centrado gran parte de su oración.

Garrido Capa ha sido claro y taxativo a la hora de definir la Semana Santa de Valladolid como “la mejor”, y a la que ha dado un cariz de “única” por lo que en ella se representa y la silenciosa devoción que se arrampla en las orillas de cada procesión. Y es que fue la primera Semana Santa que fue declarada de Interés Turístico Internacional.

Garrido Capa ha comenzado con un recuerdo de la Catedral de Valladolid, un lugar sagrado que considera “el centro de nuestra celebración”. Tras ello, ha hecho un recorrido sobre los actos de la Semana Santa, aderezados con sus vivencias pasadas y presentes.

El Domingo de Ramos con la Procesión de la Borriquilla es para Garrido Capa “un auténtico placer” ver a gran número de niños participando en lo que considera “una catequesis de calle” para los pequeños.

Ya el Martes Santo tiene lugar “una de las procesiones más emotivas” para el que fuera presidente de la Cámara de Comercio: la del Encuentro entre la Virgen de las Angustias y su Hijo camino del Calvario, que se produce en la Plaza de Santa Cruz. Un encuentro “terriblemente doloroso” como para Garrido Capa, como pueden ser “los desencuentros que tenemos constantemente en familias”

En este recorrido de la mano del pregonero de la Semana Santa de Valladolid de este año, el Vía Crucis procesional  es una de las “predilectas” de Vicente Garrido Capa. Un camino que “al igual que en el camino de la vida, tenemos momentos de cansancio, caídas, y gente que te consuela en los momentos más bajos de moral”

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Y llega el Jueves Santo, “el día más intenso de procesiones”. Momento en el que el ilustre pregonero  ha recordado las procesiones del Santísimo Cristo de la Luz, la de Penitencia y Caridad, en la que “el espíritu de perdón se nota en el ambiente, pues nada hay más gratificante que dar algo a alguien necesitado”, o la de la Sagrada Cena. Momento en el que Garrido Capa ha comparado con las “traiciones y abandonos” que sufrimos  en nuestras vidas y que “hay que saber encajar sin ser revanchistas”.

El mismo Jueves Santo por la noche “hay unas auténticas demostraciones de devoción” y donde la liturgia “nos transmite el sentido del servicio, al cual estamos muy poco acostumbrados”.

“Nos transmite también el sentido de la fraternidad, pues si somos hijos del mismo Padre, en consecuencia somos hermanos”, ha recordado Garrido Capa.

Ya el Viernes Santo llega la “Magna Procesión”, la que para el pregonero de este año es “la exhibición artística de madera policromada mejor del mundo”. Algo “espectacular y único”. Algo que explica que la Procesión General de la Sagrada Pasión del Redentor tenga “cada vez más visitantes y no salga ninguno defraudado de esta exhibición”. Con un recorrido pormenorizado por la gran mayoría de pasos que desfilan por esta procesión, Garrido Capa le ha infundido la grandeza de un momento tan especial en Valladolid.

Para Vicente Garrido Capa, el Sábado Santo es “de silencio y espera”, día en el que “solo nos queda la nostalgia de lo que parece perdido y la incertidumbre ante lo que puede llegar”.

Para finalizar, el Domingo de Resurrección, “realmente el más importante de toda la liturgia católica” con la procesión que supone el nuevo encuentro entre Madre e Hijo pero esta vez con la “satisfacción de recuperar vivo a su hijo”.

Vicente Garrido Capa ha terminado su pregón recordando que aunque hayan pasado dos mil años “nos sentimos abrazados por un Dios que vacía los sepulcros y reconcilia a la humanidad consigo”.

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