La Seminci abre el abanico de méritos para su nuevo director

El consejo rector del festival ha decidido que también se tengan en cuenta la experiencia en la gestión de centros culturales

Imagen de la exposición que rememoró los 60 años de la Seminci.

El consejo rector  de la Semana Internacional de Cine de Valladolid, que se ha reunido hoy, ha decidido que el concurso de méritos para elegir a su nuevo director abra el abanico de la experiencia exigida a la dirección de otro tipo de festivales y gestión de centros culturales de ámbito nacional e internacional.

 
No sólo computará, por tanto, la experiencia de cinco años en la dirección de certámenes cinematográficos, según el acuerdo alcanzado hoy durante la reunión del Consejo Rector de la Seminci, el festival de cine de Valladolid que desde el 1 de enero dirige de forma interina Javier Angulo hasta el fallo, en abril, de ese concurso.

 
La comisión encargada de elegir al nuevo director seleccionará hasta un máximo de cinco aspirantes de entre las candidaturas presentadas, todos los cuales serán sometidos a una entrevista personal para analizar en profundizar los méritos y capacidades esgrimidos, han informado fuentes municipales.

 
El sueldo que cobrará el máximo responsable del festival será de 47.000 euros brutos anuales más un complemento de 23.000 para sufragar gastos de desplazamiento y dietas en el desempeño de esa función, según las mismas fuentes.
El Consejo Rector publicará antes de siete días el pliego de condiciones de un concurso que estará resuelto en abril, aproximadamente seis meses antes de la celebración de la 61ª Seminci, programada entre el 22 y 29 de octubre de este año.

 
Primarán criterios de experiencia, economía y proyecto artístico para decidir el nombre de un director para un periodo de dos años y que ya no distinguirá las figuras de director-gerente, sujeto a un contrato mercantil, y la del director artístico, como quedó fijado durante la reunión del Consejo celebrada el pasado 30 de diciembre.

 
Informes jurídicos avalan ahora la modalidad de un único contrato del alta dirección que aunaría ambas facetas, la artística y administrativa, aunque esta última estaría reforzada con el auxilio de un funcionario para asumir gran parte de esta responsabilidad. Javier Angulo (Bilbao, 1949), máximo responsable de la Seminci desde 2008 concluyó su contrato el pasado 31 de diciembre, y desde el 1 de enero figura como interino mediante una prórroga de su vinculación contractual hasta el fallo de un concurso de méritos al que aún no ha anunciado si se presentará o no.

 
Uno de los miembros del Consejo Rector y del grupo de la oposición, Mercedes Cantalapiedra (PP), ha criticado el retraso de todo este procedimiento y el lastre que ocasionará en la organización de la 61ª Seminci, que en el mejor de los casos “estaría cogida con alfileres”.

 
Ha recordado también Cantalapiedra, en declaraciones a Efe, que el 30 de junio expira el contrato con la empresa que presta servicios a la Seminci, otro factor más de riesgo para la logística de un festival de esa envergadura. El nombre del director, a juicio de la edil del PP, debería haberse conocido a principios de este año, máxime cuando era conocido que el contrato de Angulo vencía el 31 de diciembre, un retraso que considera inexplicable y de riesgo para el devenir del certamen cinematográfico.

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